Escuchar a Dios

comunicacion
La calidad de cualquier relación está determinada por la calidad de la comunicación que se tiene, y cualquier relación en donde no hay una comunicación continua es una relación que va en declive, es decir, que está muriendo. 

Esto aplica también con nuestra relación con Dios, la comunicación es de dos vías, tú hablas pero también escuchas.

Hablar con Dios es muy fácil, realmente sólo tienes que hablar y Él te va a escuchar… Por otro lado, escuchar a Dios nos puede parecer un poco difícil, pero es importante que sepas que Dios te quiere hablar y que lo escuches.

¿Alguna vez le has pedido a Dios que te hable? y aún más importante, ¿estás tratando de escucharlo?

holaDios te puede hablar de muchas maneras, a través de la Biblia, en sueños, con visiones, a través de personas, etc. ¡Y tú puedes pedirle que te ayude a escucharlo! Pero tienes que ser intencional, y dedicar un tiempo para hacerlo, exactamente como lo harías con un amigo.

Hoy quiero retarte a tener una conversación con Dios, en la cual tú le hables pero también lo escuches. Aparta un tiempo, lleva tu Biblia y habla con Dios.

Si no sabes cómo hacerlo te sugiero comenzar por dale gracias por ser bueno y por todas las cosas que te permite disfrutar, después habla sobre las cosas que te preocupan y pídele que te hable y te ayude a escucharlo. Finalmente guarda silencio y espera. Puede ser que Dios traiga recuerdos a tu mente, pensamientos o alguna cita bíblica. Personalmente nunca he escuchado a Dios con la voz de ultratumba que antes pensaba que tenía, es muy raro (no imposible) que Dios hable de forma audible. También puedes leer algunos versículos de la Biblia, lo importante es que le pidas a Dios que sea Él quien te ayude y te dirija.

Señor, te pido por cada persona que está leyendo este post, te pido que lo ayudes a escucharte y puedas darle las respuestas y la paz que necesita, en el nombre de Jesús, amén. 

Listos para enamorarnos.

engagedLa mayor parte de las mujeres tenemos definidas muchas cualidades sobre el hombre «perfecto». Compartiendo con muchas amigas de distintas edades he escuchado hasta las cualidades más chistosas. Desde la estatura, hasta la clase de profesión que debería de tener. Queremos que sea un hombre de Dios, correcto, detallista, e integro; que sus ojos sean sinceros, que nos haga reír, etc…

Todo esto es normal y está bien, pero desde hace algunos días no he podido dejar de pensar en algo. Queremos encontrar a esta persona íntegra y correcta, pero ¿Qué es lo que nosotros tendríamos para ofrecerle?

Siempre pensamos en lo que esperamos de las demás personas, pero muy pocas veces hemos pensado en lo que nosotros le ofrecemos a los demás. Sin importar si es a un amigo, o a la persona con la que queremos casarnos. Buscamos honestidad en las personas, pero no procuramos ser honestos con los demás. Queremos encontrar a alguien que nos ame, pero nosotros hemos descuidado nuestros corazones, no somos capaces de amar a otros de forma genuina y sin condiciones. Me atrevo a decir que parte de la razón es porque no hemos dejado que Dios nos ame y nos enseñe lo que es amar realmente, además no hemos aprendido a vernos a través de los ojos de Dios.

Vivimos demandando todo el tiempo, esperando que todos hagan de todo para hacernos felices. No tenemos mucho para ofrecer porque no invertimos en nosotros mismos, no invertimos en nuestro corazón, no invertimos en nuestro espíritu, sólo tenemos un montón de deseos esperando desesperadamente que alguien los satisfaga. Ese hombre o mujer que estás buscando también está buscando a alguien especial.

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Está bien saber lo que queremos, pero el reto es que en lugar de seguir demandando podamos comenzar a buscar ser mejores versiones de nosotros mismos. Pero no sólo por los demás, sino para ser todo lo que Dios nos ha diseñado a ser. Recibamos el amor de Dios primero, entremos en una relación con Él, aprendamos a amar (comenzando por Dios, luego a nosotros mismos, y finalmente a los demás) y esperemos a que en el momento adecuado podamos encontrar y amar a la persona que Dios ponga a nuestro lado.

¿Pasado o Presente?

«Verdad o Revelación» tumblr_lj3bxich9v1qbfnb8o1_500_large

Ayer estaba leyendo cuando encontré estos dos términos; en palabras de Tommy Tenney «la verdad es donde Dios ha estado, mientras la revelación es donde Dios está.» ¿Cómo así? cuando leemos la Biblia, sabemos que es verdad, cuando buscamos datos históricos comprobamos que lo que dice es cierto, y cuando buscamos la verdad es como buscar huellas de Dios, para saber dónde estuvo, por dónde pasó, su peso en la historia, etc.

Ahora la Revelación es distinta, cuando leemos la Biblia y entendemos algo que no está escrito textualmente es una revelación, es el Espíritu Santo hablando, para que haya revelación Dios debe estar presente para que esto suceda. Los milagros son verdades en un contexto histórico, pero si suceden en el presente, son revelaciones del poder de Dios.

Las multitudes se conforman con conocer la verdad, pero para los verdaderos buscadores de Dios la verdad no es suficiente, saber dónde estuvo Dios es bueno pero no basta, los verdaderos buscadores quieren saber donde está ¡Aquí y ahora! ¡Quieren conocerlo en persona!

La mayor parte de la iglesia gasta mucho tiempo y energía en debatir dónde ha estado Dios, y es cierto, es útil. Quien busca la presencia de Dios se emociona cuando descubre una verdad, y es muy útil para ver el poder de Dios, pero lo que esta persona realmente busca es tener verdades actuales. 

Con la verdad y la revelación pasa algo interesante, nosotros no podemos alcanzar a Dios hoy para tener una revelación, o conocerlo, es humanamente imposible. Es como un niño de 5 años persiguiendo a un adulto, sin embargo cuando el adulto es conmovido por el amor del niño, se deja atrapar. Esto sucede con Dios, nos deja seguir sus huellas (a través de verdades) para que podamos alcanzarlo y compartir con Él (tener revelación).

Quiero inquietarte con esta pregunta: ¿Estás conforme con verdades empolvadas del pasado o estas buscando revelaciones presentes y personales para conocer a Dios? ¿Estás buscando su PRESENCIA, o sólo quieres saber quién es? 

Si buscas SU Presencia necesitas revelación, relación e intimidad. Si sólo quieres saber quién es Dios, sigue desempolvando verdades y testimonios del pasado.

*La revelación está ligada a la verdad, necesitamos saber la verdad y seguir esas huellas para conocerlo. La revelación es ir más allá de la verdad, pero la verdad es el punto de partida. 

Cloud by day

Esta es una de mis canciones favoritas, porque habla de que el mundo era oscuro y sin luz, todos vivíamos ciegos, cautivos, hasta que Dios nos dio su luz, y fue su presencia la que hizo la diferencia en nuestras vidas…

El coro dice
Eres una nube en el día
Eres fuego en la noche
Eres el camino cuando no hay camino
Eres la vista para el ciego
Tienes sanidad para los lastimados
Y libertad para los oprimidos…

Y lo que más me gusta es pensar lo que dice sobre Lázaro, quien estaba muerto en su tumba, hasta que Jesús vino, e igual nuestros corazones, estaban fríos como piedras, hasta que Él nos revivió.

Cuando Dios viene TODO cambia! 🙂

Espero que esta canción les guste y los bendiga tanto como a mi!!

Tengo 20, y tengo miedo de morir…

Tengo 20 años, y tengo miedo de morir sin hacer nada por nadie

Tengo miedo de morir y haber vivido una vida irrelevante

sin haber amado como Jesús, sin interés, sin esperar nada a cambio…

¿Qué me hace diferente de los demás si amo a quienes me aman?

No quiero morir sin haber impactado la vida de alguien

sin compartir lo que Dios ha hecho en mi vida…

tengo miedo de ser una persona más que vivió y murió,

Tengo miedo de no usar mis dones y talentos,

de no dejar una huella en este mundo,

o al menos en la vida de las personas más cercanas,

de no compartir con otros lo que cambió mi vida,

La vida de Jesús…

Tengo miedo de que mi vida no valga el sacrificio que Jesús hizo por mi…

No le tengo miedo a la muerte,

sino a vivir una vida vacía, egoista y sin propósito.

La historia de Miguel

Quizás hayas escuchado esta historia sobre un hombre llamado Miguel.

Miguel es una persona que realmente te encantaría, siempre está de buen humor y siempre tiene algo positivo para decir. Cuando alguien le pregunta como está, él siempre responde

– Mejor, ¡Imposible!

Si un empleado tenía un mal día, Miguel estaba allí para decirle cómo ver el lado positivo de las cosas. Un día un amigo le dijo:

– No lo entiendo. No puedes ser tan positivo todo el tiempo.

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Miguel le contestó:

– Cada mañana me digo a mí mismo: «Miguel, tienes dos opciones hoy. Puedes elegir estar de buen humor o de mal humor. Elijo estar de bueno humor». Cada vez que pasa algo malo me digo: «Puedo elegir convertirme en una víctima en esta situación y desplomarme, o puedo aprender de ello y mejorar. Escojo aprender de ello y mejorar». Cada vez que alguien viene con quejas, me digo a mí mismo: «Puedo elegir aceptar sus quejas y desanimarme, o puedo elegir ser positivo y crecer. Elijo ser positivo y crecer».

– Esta bien, tienes razón, pero no siempre es así de fácil – le contestó su amigo.

Miguel respondió:

– La vida se trata de elecciones. Cuando sacas todos los desechos, cada situación será una elección. Tú eliges cómo reaccionar a ciertas situacioens. Tú eliges ser agradecido o estar preocupado. Tú eliges obtener la percepción de Dios o estar cegado por la ira. Tú puedes elegir la vida que deseas vivir.

Con el correr de los meses, el amigo de Miguel reflexionó en lo que había dicho. No lo vio más, pero con frecuencia pensaba en él. Varios años después supo que Miguel había tenido un accidente. Había caído desde dieciocho metros de altura, de una torre de comunicación. Después de una cirugía de dieciocho horas y meses de cuidados intensivos, Miguel salió del hospital con discos artificiales en su columna.

El amigo vio a Miguel varios años después del accidente y le preguntó:

– ¿Cómo estás?

– Mejor, ¡Imposible! ¿Quieres ver las cicatrices? – contestó Miguel.

No quiso, pero le preguntó:

– Miguel, ¿Qué pasó por tu mente cuando ocurrió el accidente?

– Cuando estaba tendido en el piso, recuerdo que tenía dos alternativas. Podía escoger vivir o podía escoger morir. Elegí vivir – le dijo.

– ¿No tuviste miedo?

– Sí, pero los paramédicos fueron maravillosos. Me decían que iba a estar bien. Pero cuando me entraron en la camilla a la sala de emergencias vi la expresión en el rostro de los médicos. Entonces me asusté. Sus ojos decían: «Este es hombre muerto». Cuando vi eso, supe que necesitaba entrar en acción.

– Entonces, ¿qué hiciste?

– Bueno, sabes que las enfermeras te lanzan preguntas aun mientras sientes dolor.

– Sí, lo sé.

– Bien, la enfermera me preguntó si era alérgico a algo. Yo le contesté que sí. Los médicos y enfermeras dejaron abruptamente de atenderme. Me dijeron: «¿En serio? ¿A qué es alérgico?». Yo les contesté «A la gravedad». Al oír sus risas, les dije: «Escuchen, escojo vivir. Por lo tanto opérenme como si operaran a un hombre que está vivo, no a un hombre que está muerto».

Miguel vivió,  no solo gracias a la habilidad de sus médicos sino porque escogió vivir.

Escoge vivir. Hay que tener la intención de vivir bien. Vivir bien debe convertirse en algo buscado. No dejes de soñar con aquello en lo que puede convertirse tu vida. Puede que nunca te conviertas en todo lo que sueñas, pero nunca lograrás aquello que no sueñes.