Todos hemos leído o escuchado la parábola de la moneda perdida:
8»O supongamos que una mujer tiene diez monedas de plata y pierde una. ¿No encenderá una lámpara y barrerá toda la casa y buscará con cuidado hasta que la encuentre? 9Y, cuando la encuentre, llamará a sus amigos y vecinos y les dirá: “¡Alégrense conmigo porque encontré mi moneda perdida!”. 10De la misma manera, hay alegría en presencia de los ángeles de Dios cuando un solo pecador se arrepiente».
Pero, ¿qué trataba de decirnos Jesús?
¿Sabías que muchas veces nosotros somos como esa monedita que se perdió? Quienes hemos recibido a Jesús como nuestro Salvador, y además hemos recibido al Espíritu Santo vivimos en la casa del señor, como estas monedas, que son parte del activo de la mujer de la parábola, pero muchas veces nos perdemos en tanto qué hacer, trabajando, estudiando, criando hijos, ¡incluso sirviendo al Señor! Nos desconectamos de Dios, y estamos dentro de su casa, sin embargo no somos útiles, pues no estamos en sus manos.
¿De qué te sirve una moneda que está perdida debajo del colchón del sofá? Es tuya, es parte de tus activos, pero ¿Qué puedes hacer con ella? ¡NADA!
Todos nos hemos desconectado de Dios algunas veces, lo importante es darnos cuenta y volver a nuestro padre, presentarnos delante de Él, confesar que nos perdimos, pero que queremos volver a Él. Pero tenemos esperanza, ya que aunque estamos perdidos ¡Dios nos busca! Porque sabe que somos suyos, porque tenemos un inmenso VALOR para Él, nadie busca algo sin importancia. Esto no es para avergonzarnos, ya que nos ha pasado a todos, incluso puedo decir que le ha sucedido a pastores, evangelistas, profetas…
Alejados de Dios nada podemos hacer (Juan 15:5), Dios jamás rechaza a sus hijos, cuando vuelven con un corazón arrepentido y quebrantado (Salmos 51:17) ¡Volvamos al Padre! No nos perdamos dentro de la casa, estando tan cerca de Él.
Le pido a Dios que si leíste esto y sientes que te perdiste, puedas volver hoy a tu Padre, y ser un instrumento útil en SUS manos, que el Dios todopoderoso cumpla todos los propósitos que tiene para tu vida, pero sobre todo te llene de pies a cabeza con su amor.