¿Para qué sirven los DONES?

Hermanos, no quiero que ignoren lo relacionado con los dones espirituales. Ustedes saben que, cuando no eran creyentes, eran arrastrados hacia los ídolos mudos. Por tanto, quiero que sepan que nadie que hable por el Espíritu de Dios puede maldecir a Jesús; y que nadie puede llamar «Señor» a Jesús, si no es por el Espíritu Santo.

1 Corintios 12:1-3 (RVC)

En la Biblia vemos distintos dones mencionados en:

  • 1 Corintios 12:7-11
  • Romanos 12:3-8
  • Efesios 4:4-13
  • 1 Pedro 4:10-11

Y seguramente hay muchísimos más que no están enumerados o marcados como una lista… pero ¿Para qué dejó Dios dones?

Para responder esto quisiera que veamos estos versículos de la primera carta a los Corintios, porque esta carta tiene muchas respuestas de Pablo a la iglesia de Corinto… Uno de los problemas que estaban teniendo es que los dones estaban causando divisiones.

Pablo comienza el versículo 12 (aunque recordemos que esta era una carta, no habían divisiones de capítulos) diciendo que no quiere que ignoremos lo relacionado a los dones! Antes de reconocer a Cristo como su salvador, muchos de los gentiles de Corinto adoraban otros ídolos (además, por ser una ciudad con tanta diversidad de personas, también había muuuuucha diversidad de creencias) entonces tenían un bagaje espiritual, y el contexto de muchos no les permitía entender realmente los «conceptos» que Pablo enseñaba.

Cuando Pablo escribe «nadie que hable por el Espíritu de Dios puede maldecir a Jesús» está dándonos una excelente clave para reconocer que una persona está obrando o hablando por medio de los dones que provienen del Espíritu Santo.

El ministerio del Espíritu Santo no es promoverse a Sí mismo u a otro hombre, sino glorificar y representar a Jesús. Es importante que si los dones vienen del Espíritu Santo, deben de apuntar únicamente a Jesús.

Los dones que hay en nuestra vida ¿Glorifican a Jesús?

Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Hay diversidad de actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo. Pero la manifestación del Espíritu le es dada a cada uno para provecho.

1 Corintios 12:4-7 (RVC)

Los dones provienen del Espíritu Santo, Él es la fuente, y Pablo nos da otra clave importante en el versículo 7, porque nos dice claramente para qué son estas manifestaciones del Espíritu, la Nueva Traducción Viviente lo traduce así: «A cada uno de nosotros se nos da un don espiritual para que nos ayudemos mutuamente.«

Es para el bien de los demás, es para edificar, es para fortalecer a la Iglesia, la novia de Cristo. Y vamos a continuar estudiando y aprendiendo de los Dones Espirituales, pero la base sobre la cual debemos construir es esta:

  • Los dones provienen del Espíritu Santo, por lo tanto: no hay dones más grandes o más pequeños, ningún don es más o menos importante que otro.
  • Los dones son para edificar y fortalecer a la Novia de Cristo, no para causar divisiones, o como sucedía en la iglesia de Corinto para crear «Niveles Espirituales«
  • El Espíritu Santo los da como Él quiere. Nosotros no lo manipulamos para que nos de una capacidad en especial (sin embargo, como en toda amistad, podemos pedirlos… Pero es Él quien los da como quiere).

Cada creyente tiene un rol especial diseñado por Dios. Es emocionante y toda una aventura descubrir nuestros dones y aprender a ponerlos al servicio de Dios. Al descubrir nuestros dones, que nuestra motivación siempre sea servir a Dios y a su pueblo!!

Encubrir un asunto es honroso para Dios; descubrirlo, es honroso para el rey.

Proverbios 25:2 RVC

Oro que a medida que estudiemos algunos dones, puedas ir descubriendo aquellos que el Señor ha puesto en ti, y disfrutes del proceso (que probablemente nos tome toda la vida) para irlos revelando!

¿Tu Jefe o tu Amigo?

En el 2011 decidí darle el control de mi vida al Espíritu Santo, un día alguien en la iglesia nos invitó a todos a entregarle nuestros sueños a Dios. Lloré, lloré y lloré cuando escuché eso, le preguntaba a Dios ¿Qué va a pasar con lo que YO quiero? hablé con varias personas, les pregunté qué iba a pasar con mis sueños y varios me respondieron que confiara en Dios y se los entregara. Lloré más, me quejé más, y le dije a Dios que yo tenía sueños y cosas que quería alcanzar, cosas que quería hacer en mi vida, y que no era justo. Al final dije que sí, le expliqué que no era fácil para mi y le entregué mis sueños.

El 18 de marzo de este año (2015) después de tres años y medio desde que todo eso pasó fui a Uganda en un viaje misionero. Un día mientras estaba allí Dios me recordó los sueños que le entregué y me hizo ver esto:

  • Quería vivir sola por lo menos un año – nunca consideré posible vivir sola un año en otro país, pero eso estoy haciendo ahora.
  • Quería tomar fotos que capturaran historias – nunca consideré posible visitar 8 estados en Estados Unidos tomando fotos o incluso visitar África en los próximos 5 años cuando tuve ese sueño por primera vez.
  • Quería conocer gente de distintas partes del mundo – nunca pensé tener amigos cercanos de tantas partes del mundo (hay personas de 68 países del mundo en donde estudio)
  • Quise estudiar fuera – nunca pensé que iba a estudiar fuera para prepararme para el ministerio y conocer tanto al Espíritu Santo como lo he hecho en los últimos meses.
  • Quería compartir lo que Dios ha hecho en mi vida y como me ha restaurado – nunca imaginé que la primera vez que lo iba a hacer iba ser en África. África fue el primer lugar en el que prediqué, el mensaje fue que Dios nunca falla.

Estos son sólo algunos ejemplos de algunos sueños, hay muchos otros que prefiero mantener personales y otros que están en proceso y estoy esperando ver cumplidos.

Lo más importante que aprendí en las últimas semanas es que entregarle nuestros sueños a Dios no significa dejar de soñar o abandonar nuestros sueños, ¡significa soñar con Él! Es compartir el sueño con Él, y a veces Él hace algunos cambios en el sueño, ¡Los hace más grandes y mejores!

Yo creía que el Espíritu Santo quería que le entregara el control, y que eso significaba que yo no tenía que opinar, solo podía seguirlo, la verdad es que lo que Él quiere es tener una relación nosotros, que seamos amigos y que podamos caminar JUNTOS. 

Estas son algunas de las fotos de mi viaje a Uganda y un testimonio para ti, para retarte a caminar con el Espíritu Santo, como un amigo y no sólo como un jefe que te dice qué hacer. 

© Maffi Acevedo © Maffi Acevedo © Maffi Acevedo © Maffi Acevedo

Nuestra estratégia

En mi último post hablamos del rey Ezequías, sobre todo de las palabras que el enemigo usó para que él caminara como un hombre derrotado y se diera por vencido incluso antes de pelear. 

Hoy veamos la respuesta de Ezequías: después de recibir todo el mensaje de parte de sus tres funcionarios Ezequías rasgó su ropa, se vistió de tela áspera y entró al templo del Señor. Rasgar su ropa y vestirse de tela áspera significaba dolor, malestar, rabia o indignación en ese tiempo, y el rey no corrió a esconderse, ni se fue a llorar por lo que venía para Judá, sino fue directo a la presencia de Dios. 

En ese tiempo el Espíritu Santo no moraba sobre las personas como ahora, y pocos podían escuchar la voz de Dios, entre ellos estaban los profetas, Ezequías manda a llamar al profeta Isaías para que diera una respuesta por parte del Señor, pero lo que llama mi atención es que Ezequías sin duda sabía que Dios lo escuchaba, aunque él no pudiera escuchar su respuesta, sino no hubiera ido al templo del Señor desde el principio.

El profeta Isaías da la respuesta de parte de Dios y dice «Esto dice el Señor: ‘No te alteres por ese discurso blasfemo que han pronunciado contra mi los mensajeros del rey de Asiria. ¡Escucha! Yo mismo actuaré en su contra, y el rey recibirá un mensaje de que lo necesitan en su país. Así que volverá a su tierra, donde haré que lo maten a filo de espada.» (2 Reyes 19:6-7)

Cualquiera podría pensar que el mensaje fue contra Judá, o incluso contra el mismo rey Ezequías, pero Dios deja claro que cuando atacan a sus hijos, el ataque es contra Él mismo. 

Probablemente tú estes pasando por momentos difíciles, probablemente el enemigo te ha dicho que Dios no está contigo para alejarte de Él, pero hoy te reto a entrar en la presencia de Dios, como lo hizo Ezequías, que le lleves esos problemas o esos mensajes que te han dado y dejes que sea Él quien pelee la batalla por ti.

En ese tiempo el pueblo de Dios estaba debilitado por muchas cosas que habían acontecido, una de las mayores burlas del rey de Asiria era que ni aunque le diera carros de batalla al rey Ezequías Judá podría defenderse cuando los asirios los atacaran. Decirle a Dios que no puedes más no hace que se burle de ti, al contrario, provoca que Él pelee por ti. 

Antes del día del ataque de los asirios 185 mil soldados amanecieron muertos en el campo enemigo, los asirios se retiraron y más adelante sus propios hijos mataron al rey de Asiria. Sin duda el Señor le dio la victoria a su pueblo, y su pueblo no hizo más que confiar en Dios, sin batallas, sin angustia. 

«Esa noche el ángel del Señor fue al campamento asirio y mató a ciento ochenta y cinco mil soldados. Cuando los asirios que sobrevivieron se despertaron a la mañana siguiente, encontraron cadáveres por todas partes.» (2 Reyes 19:35)