Don de Lenguas

Don de Lenguas e interpretación de Lenguas

A otros les concede que puedan hablar en diversas lenguas y aun a otros les da el don de interpretar esas lenguas.

1 Corintios 12:9 NBV

Hablar en Lenguas… ¿Qué quiere decir?

Jesús dijo en Marcos 16:17 «Y estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán nuevas lenguas…»

«Entonces cada uno de los presentes quedó lleno del Espíritu Santo y empezó a hablar en idiomas que no conocía, pero que el Espíritu Santo le permitía hablar.»
«―¿Cómo es posible? —exclamaban—. ¡Estos hombres son galileos y, sin embargo, los escuchamos hablar en el idioma que se habla en los países en que hemos nacido! Entre nosotros hay gente de Partia, Media, Elam, Mesopotamia, Judea, Capadocia, Ponto y de Asia, Frigia, Panfilia, Egipto, las regiones de Libia más allá de Cirene, Creta y Arabia, aparte de los judíos y conversos que han venido de Roma. Sin embargo, cada cual los oye relatar en su propia lengua los grandes milagros de Dios.»

Hechos 2:4, 7-11

1 Corintios 14:2 dice «El que habla en lenguas, le habla a Dios y no a los demás, y ellos no le entienden, pues habla misterios mediante el poder del Espíritu.» y el el versículo 14 dice «si uno ora en lenguas, el espíritu ora, pero uno no sabe lo que está diciendo. En un caso así, ¿qué debo hacer? Debo orar con el espíritu, pero también con el entendimiento. Debo cantar con el espíritu siempre que se entienda la alabanza que estoy ofreciendo.»

El don de lenguas ha causado alguna confusión a lo largo de la historia, hay eruditos que afirman que se refiere a hablar en otro idioma, por ejemplo hebreo, alemán, italiano… y otros que afirman que se refiere a un idioma desconocido, que es espiritual.

En la Biblia en hechos 2 dice que estaban hablando en otros idiomas, y que las personas que llegaron a ver qué pasaba escuchaban a quienes hablaban en «lenguas» hablar en su propio idioma o dialecto. Y 1 Corintios 14 dice que quien habla en lenguas le habla a Dios y no a los demás, lo que me hace pensar que también se refiere a un idioma espiritual.

Hace algunos años fuimos al Coliseo Romano con mi esposo, y nos separamos un momento, cuando me quedé sola comencé a seguir a un grupo de turistas que iban con un guía que les iba explicando mucho de lo que los Cristianos vivieron en el coliseo hace muchos años.

Cuando vi a mi esposo lo llamé para que viniera conmigo al grupo para que siguiéramos escuchando las historias y pudiéramos entender mejor la historia. Mi esposo me decía que los dejáramos ya, y le pregunté un poco ofendida ¿No te interesa la historia? Se volteó y me dice «¿Qué historia si no entendemos nada de lo que están explicando?» Le volví a poner atención al guía y me di cuenta que no estaban hablando en español…

Hasta la fecha nos recordamos de esa historia, y creemos que eso fue el don de interpretación de Lenguas. Yo entendí un idioma que no conocía y que no había aprendido de forma natural. No aprendí a hablarlo mágicamente, sólo entendí un mensaje, que «curiosamente» hablaban de Cristianismo.

¿Si no hablo en lenguas no he sido bautizado en el Espíritu?

Esta es una pregunta muy común que en su momento tuve, y cada vez que he hablado de este don surge. El hablar en lenguas es un don que viene del Espíritu Santo, pero no es la única evidencia de un bautismo en el Espíritu. Hay muchas personas que han recibido al Espíritu Santo, y han recibido el bautismo en el Espíritu que no han tenido esta manifestación.

Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros. El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos».

Juan 13:34-35 NTV

El fruto que hay en nuestras vidas es un mejor reflejo de la relación que tenemos con el Espíritu Santo. Si dejamos que Él nos guíe y guíe nuestras decisiones, nuestra vida va a mostrar ese amor que viene del Padre. No nuestra forma de orar, si lo hacemos en inglés, español o en lenguas desconocidas.

Claro, hay un beneficio, porque muchas veces no sabemos qué pedir, o desconocemos la voluntad de Dios en una situación específica, y lo mejor es dejar que sea el Espíritu quien interceda por nosotros como dice el apóstol Pablo en la carta a los Romanos:

Además, el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, nosotros no sabemos qué quiere Dios que le pidamos en oración, pero el Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.

Romanos 8:26 NTV

¿Siguen vigentes las lenguas hoy en día?

Hay muchos eruditos que afirman que este fue un don únicamente para el primer siglo del Cristianismo. Sin embargo, creo que si consideramos todos los demás dones que hemos estudiado como vigentes hoy en día, ¿Por qué este sería diferente?

Claro que hay muchos misterios con estos dos dones, porque a diferencia de los otros, no los comprendemos como quisiéramos. Muchas personas preguntan si al hablar en lenguas la persona que habla no tiene ningún control sobre sus palabras… El Pastor Edmundo Madrid tiene un libro MUY BUENO, se llama Manual del Espíritu Santo, donde comparte muchas mentiras sobre el don de lenguas, escribió 12 propósitos para recibir el Bautismo del Espíritu Santo, y 22 razones bíblicas para hablar en Lenguas, entre muchos temas más.

Si aún no has recibido este don, quiero recordarte que puedes pedírselo a Dios, y Él, como el Padre amoroso que es, puede dártelo. Y si ya lo recibiste, que seas intencional en ponerlo en práctica en tu tiempo de oración, para que como leíamos en Romanos, permitas que el Espíritu interceda por ti, por aquellas cosas que no ves, por aquellas respuestas que tal vez no entiendes.

Nadie puede conocer los pensamientos de una persona excepto el propio espíritu de esa persona y nadie puede conocer los pensamientos de Dios excepto el propio Espíritu de Dios. Y nosotros hemos recibido el Espíritu de Dios (no el espíritu del mundo), de manera que podemos conocer las cosas maravillosas que Dios nos ha regalado.

1 Corintios 2:11-12 NTV

El don de Profetizar

A uno le da el poder para hacer milagros y a otro, la capacidad de profetizar.

1 Corintios 12:10

Comencemos definiendo ¿Qué significa profetizar? la palabra prophēteuō literalmente significa pararse frente a otro o hablar por otro. Entonces profetizar es hablar por alguien más, pero no se trata de hablar en nombre de, sino llevar un mensaje de. En otras palabras, no sería lo mismo que yo hable «en nombre de mi esposo» a que yo le lleve a alguien un mensaje de parte de mi esposo. ¿Ves la diferencia?

La Biblia claramente nos invita a desear la capacidad de profetizar, en 1 Corintios 14:1 dice «¡Que el amor sea su meta más alta! Pero también deberían desear las capacidades especiales que da el Espíritu, sobre todo la capacidad de profetizar.» Esto es porque Dios desea que todos podamos escuchar su voz, y que podamos llevarle su mensaje a otros.

Quisiera enfatizar 2 cosas importantes:

  1. Profetizar NO ES adivinar, no es tomar decisiones por otros y no es repetir frases de alguien más.
  2. El DON de profetizar no es lo mismo que el OFICIO de Profeta.

No todo el que Profetiza es Profeta

Es muy importante que distingamos un don de un llamado. No es lo mismo recibir el don del Espíritu Santo para Profetizar, que tener un llamado y unción de Profeta en nuestras vidas.

Al día siguiente, salimos y nos dirigimos a Cesarea; allí nos hospedamos en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete y que tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban. Durante los días que allí permanecimos, un profeta llamado Agabo llegó de Judea,

Hechos 21:8-10 RVC

En estos versículos puedes ver una diferencia, y no es porque unas eran mujeres y el otro era hombre. No, la diferencia es que las hijas de Felipe profetizaban (la palabra original es prophēteuō) y Agabo era profeta (la palabra original usada es prophētēs). Otro Ejemplo es Saúl, 1 Samuel 10 se nos cuenta que Saúl profetizó, aunque sabemos que él no era profeta.

La diferencia principal está en el nivel de autoridad y de responsabilidad que Dios da a quienes han sido llamados y comisionados por Él a uno de los cinco ministerios (profetas, apóstoles, pastores, maestros y evangelistas).

¿Para qué sirve la profecía?

Pero el que profetiza les habla a los demás para edificarlos, exhortarlos y consolarlos.

1 Corintios 14:3 RVC

Si buscas desarrollar este don quiero recordarte que siempre busques exhortar, edificar y consolar. Es muy doloroso ver personas usar una palabra «profética» para avergonzar a otros, para manipular o para humillar. Siempre que recibas una palabra profética, llévala delante del Señor, y pregúntale si esa palabra es para ti o no.

Juzga todas las «Profecías» que recibes

Hay palabras que nos dan que resuenan en nuestro corazón, porque vienen a CONFIRMAR cosas que Dios ya nos había dicho, pero si no es el caso, siempre pregúntale al Señor. No confíes ciegamente en todos los que dicen ser profetas, y no confíes en alguien sólo porque en otras ocasiones sí han sido palabras del Señor.

¿Esto quiere decir que si una palabra no te gusta no viene de Dios? ¡No! Hay Palabras que pueden venir a confrontarnos, y que tal vez no nos van a «gustar» pero si la llevas delante del Señor, puedes saber que aunque te incomoda, es Él hablando.

Oro que puedas exhortar, edificar y consolar a otros a través de apartar tiempos para escuchar lo que Dios quiere decirles y llevando ese mensaje, para que sea como un bálsamo en el corazón de quien lo recibe.


Antes de terminar con este tema, quisiera sólo aprovechar para invitarte, si tú sientes que tienes un llamado de profeta, lo más importante es que estés siempre BAJO AUTORIDAD. Esto quiere decir que pertenezcas a una iglesia Local, que estés bajo la cobertura espiritual de un pastor, que rindas cuentas, y que te mantengas creciendo en tu madurez espiritual.