¿Cómo escoger mi Biblia?

¿Alguna vez has intentado leer la Biblia, y después de 5 minutos te diste cuenta de que no entendiste NADA?

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Cuando era niña, tenía una Biblia en mi mesita de noche, pero casi nunca la leía, porque no entendía nada y me aburría… Después de algunos años, tuve otra Biblia, no recuerdo si me la regalaron o era de alguien en mi casa, y un día quise leer la historia del Rey David, leí los 2 Libros de Samuel, los 2 libros de Reyes, y los 2 libros de Crónicas en una semana. ¿Por qué? Porque me gustó como estaban escritos, ¡Parecía una historia!

Claro, en esos libros hay muchas historias, pero nunca antes había leído la Biblia y entendido tanto, nunca antes había sentido que yo era parte de las historias que leía!! Y creo que la clave para disfrutar y aprender más está en la traducción de la Biblia que elijas leer.

La Biblia fue escrita en 3 idiomas originales, Hebreo, Griego y Arameo, muchos no sabemos ninguno de estos 3 idiomas, así que es una dicha que hoy en día contamos con varias traducciones en español!! Hay 3 formas en que la Biblia pudo haber sido traducida: Palabra por palabra, pensamiento por pensamiento y parafraseado. Conocer estas 3 formas nos ayuda a elegir la Biblia que se adecua mejor a lo que buscamos o queremos.

3 Tipos de Traducciones

Ventajas y Desventajas de cada uno de los tipos de Traducción

Así que, conociendo los 3 tipos de Traducción, te dejo un pequeño cuadro con diferentes versiones de la Biblia, para que puedas comparar cada una de ellas:

Cuadro Comparativo

En el caso de la TLA y la NBD, se consideran como paráfrasis ya que aunque se usó una traducción palabra por palabra o pensamiento por pensamiento, se les dio un lenguaje mucho más moderno.

Siempre es recomendable poder comparar versiones, si algo no te queda claro en una versión puedes ver otra, sobre todo porque hay cierto desacuerdo sobre cómo se deben traducir los versículos, y esto genera mucha de la variación que ves entre unas versiones y otras. Te recomiendo mucho Bible Gateway si quieres leer desde tu computadora, o el app de YouVersion para el celular. Puedes probar versiones antes de comprar una Biblia física si eres como yo y te gusta más leer en papel!

Por cierto, mi versión favorita es la NTV, pero he estado leyendo la Nueva Biblia al Día en las últimas semanas, y me ha gustado mucho. ¿Cuál es tu favorita? 

Una vez «Dios se fue…»

Hace algunos años, cuando recibí a Jesús en mi corazón recuerdo que Dios me hablaba todos los días… Todas las mañanas al salir de mi casa, al ver el cielo, al escuchar música, a través de amigos, en ese tiempo leía la Biblia y tantas cosas en ella eran para mi!

Después de unos años le pregunté ¿Qué pasó? ¿Por qué de repente dejó de hablarme tanto? ¿Por qué se alejó? Yo no estaba haciendo nada malo, yo no había dejado de buscarlo, ¿Qué pasó?

A veces cuando nos acostumbramos a algo, esto puede perder su valor. Poco a poco me di cuenta de la verdad: Dios  no me había dejado de hablar, ¡Yo me acostumbré a escuchar su voz! Se volvió como la música de fondo en un restaurante, donde estás más enfocado en la persona frente a ti o en la comida, que no estás prestando atención.

En mi vida, su voz se volvió como el maná. Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, Dios los alimentó con Maná, al principio era un milagro y todos estaban agradecidos y felices, pero después se les olvidó que el maná era un milagro y comenzaron a quejarse de él, ¡Dejó de ser una muestra del amor de Dios para ellos!

¿Estás tan acostumbrado a escuchar la voz de Dios que dejaste de apreciarla? ¿Estas tan acostumbrado a ver los cielos lindos que te olvidaste que son regalos de Dios? ¿Estas tan acostumbrado a leer la Biblia que no la ves con asombro?

Nuestra relación con Dios es un regalo, y podemos recibir este regalo gracias al sacrificio de Jesús. Si dejamos de cuidarla y valorarla como un milagro corremos el riesgo de acostumbrarnos a tenerla, y podemos perder el asombro cada vez que escuchamos la voz de Dios, cada vez que sentimos su presencia.

Hoy entiendo, pensé que Dios se había ido, pero Dios no se fue, me acostumbré a él, y dejé de verlo. Hoy lo sigo encontrando en todos lados, porque decidí recuperar mi asombro por él, y estoy agradecida por el regalo de su amor y su presencia.

¿Has perdido el asombro por Dios? ¿Has dejado de ver lo increíble que es poder ser llamado HIJO o HIJA de Dios?

«Dios no se fue, me acostumbré a él, y dejé de verlo.»

El Amor es…

¿Alguna vez has pensado lo fácil que sería todo si Dios no hubiera puesto el árbol del bien y del mal en el Edén?

Hace algunos años cuando comencé a leer la Biblia, recuerdo que me pregunté ¿Por qué Dios puso el árbol? Pensaba que le había dado un espacio al enemigo para meterse, y destruir al ser humano. ¡El diablo engañó a Adán y a Eva por culpa del árbol!

Pero si Dios no hubiera puesto el árbol en el Edén, el ser humano no habría tenido más opción que amar y obedecer a Dios, y ese «amor» no sería amor, sería una imposición. El verdadero amor es libertad. Por eso Dios desde el principio nos da libertad, libertad para elegir amarlo y obedecerlo.

Somos libres, y podemos elegir. En toda la Biblia vemos la libertad de las personas, me encantan los libros de los Reyes de la Biblia, porque podemos ver las decisiones de muchos de los Reyes de Israel, podemos ver cómo sus decisiones impactaron la historia. Vemos reyes como David y Josías que honraron y obedecieron a Dios, y vemos otros reyes que se olvidaron por completo de Dios.

El amor es libertad, y el ejemplo más grande fue Jesús, quien decidió dar su vida por nosotros. El no entregó su vida en contra de su voluntad, no estuvo obligado a hacerlo, pero aún así te amo tanto que entregó su vida por ti y por mi. 

Pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores. (Romanos 5:8 NTV)

«Nadie puede quitarme la vida sino que yo la entrego voluntariamente en sacrificio.» (Juan 10:18 NTV)

El amor es libertad. ¿Qué vas a hacer con tu libertad?

Padre, gracias por darnos libertad, gracias por siempre dejarnos elegirte, ayúdanos a elegir amarte y a obedecerte todos los días, ayúdanos a honrarte con nuestra vida
y con nuestras decisiones, ayúdanos a ser luz y reflejar tu amor a donde quiera que vamos. En el nombre de Jesús, Amén.

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¡Alcanza TU Propósito!

¿Alguna vez te enfocaste tanto en decirle a alguien que no haga algo que te olvidaste de hacer lo que TÚ tenías que hacer?

Hace unos días leía en Filipenses 1:15-19 cuando Pablo les cuenta que habían personas compartiendo el mensaje de Jesús por competir con él, o por envidia, que lo hacían por egoísmo! Y cuando leí esto me pregunté ¿Por qué Pablo no hizo nada? La «naturaleza» de Pablo era perseguir a los que hacían lo que según él estaba mal! Entonces, ¿Por qué no los detuvo?

Entonces, entendí… ¡Y me dolió!

Pablo estaba tan enfocado en compartir de Jesús, estaba tan seguro de lo que Dios lo había llamado a hacer, que no perdió el tiempo comparándose o juzgando las intenciones de los demás.

A veces perdemos tanto tiempo pensando en lo que los demás están haciendo, juzgando si lo están haciendo por las razones correctas o no, comparando si lo hacen como nosotros lo hacemos o no, y olvidamos nuestro llamado!!! Olvidamos nuestra visión, olvidamos nuestro propósito, y comenzamos a vivir sólo para juzgar y criticar a los demás y compararnos.

Pero mira lo que Pablo dice:

«Pero eso no importa; sean falsas o genuinas sus intenciones, el mensaje acerca de Cristo se predica de todas maneras, de modo que me gozo. Y seguiré gozándome» (Filipenses 1:18 NTV)

¿Te imaginas cuántas cartas de Pablo no habrían sido escritas si él hubiera decidido abandonar el propósito que Dios le había dado, por perseguir a los que predicaban con falsas intenciones?

Hoy te invito a que dejemos de juzgar «las intenciones» de los demás, que dejemos de comparar lo que hacemos y nuestro propósito con lo que otros hacen y cómo lo hacen, enfoquémonos en lo que NOSOTROS fuimos llamados a hacer! 

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Recuerda que la comparación solo te roba el GOZO!!

 

¡Nos Vamos a Nínive!

Probablemente has escuchado algo de Jonás, de la Biblia, y seguramente te contaron que a Jonás se lo comió una ballena (¿o fue un pez muy muy grande?) pero hoy quiero que nos enfoquemos en algo más que en la ballena!

Siempre que escuchaba la historia de Jonás pensaba «¡Que necio! ¿Por qué no se ahorró los problemas y le hizo caso a Dios desde el principio?» pero eso cambió hace poco, y me di cuenta que yo misma soy como Jonás a veces.

Déjame ponerte un poco en contexto:

Jonás era un profeta de Israel, y un día Dios le dice que vaya a Nínive, para que ellos se arrepientan de su mala conducta, y Jonás responde ¡CLARO QUE NO! y decide huir de Dios y de la tarea que Dios le dio. Nínive era la capital del imperio Asirio, ¿Sabías que los asirios eran los enemigos #1 de Israel? No sólo eran enemigos sino que los israelitas les tenían miedo!!! Eran malvados, dicen que los guerreros asirios eran los más violentos, sangrientos y brutales de ese tiempo! ¡Buscaban siempre formas nuevas de torturar a sus víctimas! Seguramente Jonás al escuchar la palabra Nínive pensó «Si voy ahí ¡Me matan!»

Dios no siempre nos llama a hacer cosas «fáciles» a veces nos llama a hacer cosas que están fuera de nuestra zona de comodidad. Muchas veces decimos que queremos escuchar a Dios, Él siempre nos habla, pero creo que a veces decidimos no escucharlo porque no nos dice lo que queremos escuchar, en cambio nos dice que vayamos a Nínive.

Es hora de que tú y yo dejemos de huir y comencemos a hacer las cosas que Dios nos ha llamado a hacer, es hora de que enfrentemos nuestros temores y confiemos en que Dios nos respalda y viene con nosotros. Dios va a estar contigo y conmigo así como estuvo con Jonás cuando decidió obedecerlo e ir a Nínive.

En este 2017 quiero retarte a salir de tu zona de comodidad, quiero retarte a hacer esas cosas que sabes que tenés que hacer pero no querés hacerlas porque te da miedo, nervios o pena (pensaste en algo cuando leíste esto ¿Verdad?). Puede ser hablarle a tus amigos de Dios, puede ser invitar a tu mejor amigo a acompañarte a la iglesia, puede ser comenzar a tocar un instrumento o cambiar un mal habito.

¿Qué cosa te está llamando Dios a hacer en este 2017 que te saca de tu zona de comodidad?

Mis Palabras Necesitan VIDA

En estas semanas he estado estudiando un poco el libro de Filipenses, y he encontrado varias cosas que no había notado antes, y una de ellas me intrigó mucho y me retó a volverlo parte de mi vida, quiero que leas este versículo:

«Y dado que estoy preso, la mayoría de los creyentes de este lugar ha aumentado su confianza y anuncia con valentía el mensaje de Dios sin temor.» -Filipenses 1:14 (NTV)

¿Cómo es posible? Cuando leí esto mi primera pregunta fue ¿Cómo el hecho de que Pablo se haya ido preso hizo que los creyentes aumentaran su confianza y valentía? No tenía sentido para mi!! Hasta que entendí algo…

Es fácil escuchar personas hablar de Dios cuando su vida es fácil, es fácil para nosotros decir que confiamos en Jesús cuando todo va bien. El reto es seguir hablando de Jesús cuando todo está saliendo mal. Pablo había sido encarcelado, golpeado, humillado, ridiculizado…

¿Te imaginas lo GRANDE que era el amor de Pablo por Jesús para ser capaz de aguantar todo lo que aguantó para que otros lo conocieran? Creo que su amor por Jesús fue tan evidente para todos los demás cristianos en Roma al ver a Pablo con gozo hablando y escribiendo sobre el amor de Jesús, aún en medio de todo lo que estaba viviendo.

Las personas no sólo escuchan nuestras palabras lindas de Jesús, ellos ven nuestra vida, y muchas veces no creen en Jesús por lo que decimos, sino porque en nuestra vida pueden ver lo bueno que es Él y lo mucho que lo amamos, aún en medio de situaciones difíciles. No se trata de decirle a todos «tengo fe» cuando todo va bien, se trata de permanecer en fe, aún cuando hay problemas.

¿Qué refleja tu vida? ¿Lo que dices de Dios se ve reflejado en tu vida?

Nuestras palabras necesitan VIDA!!!