Una Carta para Mi Hija

Mi Princesa,

Decidí escribirte esta carta para expresarte lo mucho que te amo, lo mucho que te pienso y lo mucho que sueño verte y conocerte y escucharte decirme «mami». Probablemente cuando seas más grande no sea capaz de expresarte el miedo que me da fallarte, probablemente te voy a lastimar (y no te imaginas el miedo que me da el sólo pensar en lastimar tu corazón).

Todos los días oro que el Señor me de la gracia y la sabiduría para criarte, para sacar esa mujer valiente y guerrera que Él ha puesto dentro de ti, todos los días oro que el Señor me permita verte a través de sus ojos para poder hacer TODO lo que esté de mi lado para ayudarte a alcanzar el propósito de Dios para tu vida.

Perdóname si una día sientes que te pido más de lo que puedes dar, lo más probable es que esté tratando de ayudarte a ver la grandeza que hay en ti, pero no sé cómo hacerlo. Perdóname si un día uso palabras que te lastimen, quisiera poder afirmar que nunca lo voy a hacer, pero sé que va a pasar.

Aún no has nacido, pero mi oración más grande es que tú aprendas a escuchar la voz de Dios, para que puedas extenderme perdón y misericordia cada vez que te falle, porque voy a hacerlo.

Clamo a Dios que aprendas siempre a escuchar su voz, para que encuentres al Padre que JAMÁS te va a fallar, el Padre que sí sabe corregir sin lastimar, el Padre que sí sabe cómo sacar la grandeza que hay en ti porque ÉL la puso ahí, el Padre que siempre te va a afirmar con sus palabras… Y por muy increíble que me parezca, ¡El Padre que te ama más que yo!

Mi princesa linda, aunque te falle y te lastime sin querer, nunca dudes que te amo. Nunca dudes que daría mi vida por ti. Nunca dudes que ser tu mamá es el privilegio más grande que Dios me ha dado. 

Con muchísimo amor,
Tu mami