El Profeta Samuel

Vamos a comenzar un pequeño estudio de los reyes de Israel con el personaje que dio fin a la era de los jueces, y fue el instrumento de Dios para dar inicio a la era de los reyes.

La sola historia del nacimiento de Samuel nos invita a creer que Dios puede hacer milagros en donde a nosotros nos parece «imposible» ver uno. Samuel es la respuesta a las oraciones fervientes de su mamá, Ana.

¿Te imaginas qué sentirías si tu mamá te entrega al sacerdote de un templo para que te cuide? Tal vez el ser mamá me cambió la forma de ver esta historia, porque aunque la había leído tantas veces, nunca había pensado ¿Que sintió? ¿En algún momento se sintió solo? ¿Se sintió abandonado?

Sin embargo la actitud que veo en Samuel nunca fue de reprochar al Señor las cosas que había vivido o lo que en algún momento había sentido, al contrario veo una disposición a servir al Señor sin importar a dónde lo llamara.

Dios utilizó a Samuel, porque él estaba verdaderamente dedicado a Dios.

Cuando Samuel era anciano, el pueblo le pidió que nombrara un rey, y me gusta mucho la actitud que Samuel adopta:

Samuel se disgustó con esta petición y fue al Señor en busca de orientación. «Haz todo lo que te digan —le respondió el Señor—, porque me están rechazando a mí y no a ti; ya no quieren que yo siga siendo su rey. 

1 Samuel 8:6-7 (NTV)

¿Qué hacemos cuando algo nos disgusta? Una de las cosas más importantes que aprendo al leer las historias de la vida de Samuel es a llevarle TODAS mis emociones y mis sentimientos al Señor. Samuel me enseña a no tomarme personales las cosas que podrían lastimarme, o incluso negar mi identidad y el llamado de Dios sobre mi vida. Samuel me invita a llevarle estas preguntas siempre a Dios, y dejar que Él guíe mis decisiones.

Su debilidad: la debilidad más grande que percibo al leer la historia de Samuel es que no pudo instruir a sus hijos para seguir al Señor como él lo hizo. Me duele pensar que un hombre tan admirable, tan entregado al Señor, no pudo instruir a sus propios hijos. Al mismo tiempo esto me deja ver como la relación con el Señor es algo tan personal…

Dirige a tus hijos por el camino correcto, y cuando sean mayores, no lo abandonarán.

Proverbios 22:6 (NTV)

Nuestro pasado no determina nuestro futuro. De dónde venimos no nos obliga a ir a ningún lugar. Samuel tuvo una relación con el Señor, no se aferró nunca a una posición o a un título. Cuando los reyes comenzaron a reinar en Israel, no cambió su fidelidad al Señor por agradarlos (vamos a hablar más de esto al estudiar a Saúl).

Samuel fue un profeta, sacerdote y juez de Israel. Un hombre de fe (Hebreos 11:32) y sin duda un ejemplo para nosotros hoy en día del valor que se requiere para seguir la Voz de Dios. Samuel nos enseña que si queremos servir al Señor de todo corazón tenemos que dejar de servirnos a nosotros mismos.

En Samuel veo un hombre que no esperaba que Dios le sirviera A ÉL cumpliendo sus planes humanos, por el contrario, un hombre entregado a servir, obedecer y seguir LOS PLANES DE DIOS.


Padre, ayúdanos a seguir tus planes, a rendir verdaderamente nuestra vida a ti y enfocarnos en hacer TU OBRA. Ayúdanos a pensar más en ser tus manos y tus pies en esta tierra y a dejar de vernos como el centro de nuestra vida. No queremos dejarte a ti como un medio para conseguir «nuestros sueños», en cambio queremos adoptar TUS SUEÑOS en nuestro corazón y llevar tu palabra a todo lugar, para que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo.

¿Cómo escoger mi Biblia?

¿Alguna vez has intentado leer la Biblia, y después de 5 minutos te diste cuenta de que no entendiste NADA?

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Cuando era niña, tenía una Biblia en mi mesita de noche, pero casi nunca la leía, porque no entendía nada y me aburría… Después de algunos años, tuve otra Biblia, no recuerdo si me la regalaron o era de alguien en mi casa, y un día quise leer la historia del Rey David, leí los 2 Libros de Samuel, los 2 libros de Reyes, y los 2 libros de Crónicas en una semana. ¿Por qué? Porque me gustó como estaban escritos, ¡Parecía una historia!

Claro, en esos libros hay muchas historias, pero nunca antes había leído la Biblia y entendido tanto, nunca antes había sentido que yo era parte de las historias que leía!! Y creo que la clave para disfrutar y aprender más está en la traducción de la Biblia que elijas leer.

La Biblia fue escrita en 3 idiomas originales, Hebreo, Griego y Arameo, muchos no sabemos ninguno de estos 3 idiomas, así que es una dicha que hoy en día contamos con varias traducciones en español!! Hay 3 formas en que la Biblia pudo haber sido traducida: Palabra por palabra, pensamiento por pensamiento y parafraseado. Conocer estas 3 formas nos ayuda a elegir la Biblia que se adecua mejor a lo que buscamos o queremos.

3 Tipos de Traducciones

Ventajas y Desventajas de cada uno de los tipos de Traducción

Así que, conociendo los 3 tipos de Traducción, te dejo un pequeño cuadro con diferentes versiones de la Biblia, para que puedas comparar cada una de ellas:

Cuadro Comparativo

En el caso de la TLA y la NBD, se consideran como paráfrasis ya que aunque se usó una traducción palabra por palabra o pensamiento por pensamiento, se les dio un lenguaje mucho más moderno.

Siempre es recomendable poder comparar versiones, si algo no te queda claro en una versión puedes ver otra, sobre todo porque hay cierto desacuerdo sobre cómo se deben traducir los versículos, y esto genera mucha de la variación que ves entre unas versiones y otras. Te recomiendo mucho Bible Gateway si quieres leer desde tu computadora, o el app de YouVersion para el celular. Puedes probar versiones antes de comprar una Biblia física si eres como yo y te gusta más leer en papel!

Por cierto, mi versión favorita es la NTV, pero he estado leyendo la Nueva Biblia al Día en las últimas semanas, y me ha gustado mucho. ¿Cuál es tu favorita? 

Jesús es mi Ancla

Hebreos 6:17-19 dice:  Pues bien, Dios quiso mostrar claramente a quienes habían de recibir la herencia que él les prometía, que estaba dispuesto a cumplir la promesa sin cambiar nada de ella. Por eso garantizó su promesa mediante el juramento. De estas dos cosas que no pueden cambiarse y en las que Dios no puede mentir, recibimos un firme consuelo los que hemos buscado la protección de Dios y hemos confiado en la esperanza que él nos ha dado. Esta esperanza mantiene firme y segura nuestra alma, igual que el ancla mantiene firme al barco.

Las promesas que Dios nos ha hecho son ciertas, y podemos confiar en Él, aunque todo parezca indicar que la promesa NO se va a cumplir, podemos confiar en que Dios, quien hizo la promesa es justo, no cambia ni se arrepiente, y podemos confiar en que Él sea un ANCLA para nuestra vida, y nos ayude a permanecer firmes en Él!!!

Ánimo, en medio de lo que estés pasando o viviendo, si Dios te hizo una promesa, hoy quiero recordarte que Él es fiel y ÉL va a cumplirla!!! Tu aprende a descansar en ÉL!!!

Lo Que Dios dice DE MI!

Es importante que sepamos lo que Dios dice de nosotros, desde que somos pequeños, todas las personas con las que estamos en contacto nos ponen etiquetas o tratan de definirnos, y a veces dicen cosas que no son parte del diseño original de Dios para nuestra vida, y creemos algunas mentiras, hoy quiero compartirte algunas VERDADES que están en la Biblia de lo que Dios dice de ti:

Tú dices «Soy invisible» pero Dios dice que eres elegido, marcado y apartado por Dios (2 Corintios 1:21-22)

Tú dices «No soy especial» pero Dios dice que eres su obra maestra! (Efesios 2:10)

Tú dices «No soy suficiente» pero Dios dice que ÉL te ha elegido y quiere que produzcas mucho fruto (Juan 15:1,5)

Tú dices «Nunca logro nada significativo!» pero Dios dice que tienes un propósito! (Efesios 1:9 y 3:11)

Tú dices «Sería mejor rendirme de una vez» pero Dios dice que eres victorioso!! (1 Juan 5:4)

Tú dices «Estoy muy lastimado y destruido para seguir» pero Dios dice que SU PAZ puede guardar tu mente y tu corazón para seguir adelante (Filipenses 4:7)

Tú dices «Todos me rechazan» pero Dios dice que Eres elegido y muy amado!! (Colosenses 3:12)

Tú dices «No merezco ser perdonado» pero Dios dice que ¡Eres libre de toda culpa! (1 Corintios 1:8)

Tú dices «Estoy atascado en esta conducta incorrecta» pero Dios dice que Ya has sido liberado! (Romanos 8:2 y Juan 8:32)

Tú dices «No puedo dejar ir mi pasado» pero Dios dice que Tú has sido redimido! (Isaías 44:22)

¡Nos Vamos a Nínive!

Probablemente has escuchado algo de Jonás, de la Biblia, y seguramente te contaron que a Jonás se lo comió una ballena (¿o fue un pez muy muy grande?) pero hoy quiero que nos enfoquemos en algo más que en la ballena!

Siempre que escuchaba la historia de Jonás pensaba «¡Que necio! ¿Por qué no se ahorró los problemas y le hizo caso a Dios desde el principio?» pero eso cambió hace poco, y me di cuenta que yo misma soy como Jonás a veces.

Déjame ponerte un poco en contexto:

Jonás era un profeta de Israel, y un día Dios le dice que vaya a Nínive, para que ellos se arrepientan de su mala conducta, y Jonás responde ¡CLARO QUE NO! y decide huir de Dios y de la tarea que Dios le dio. Nínive era la capital del imperio Asirio, ¿Sabías que los asirios eran los enemigos #1 de Israel? No sólo eran enemigos sino que los israelitas les tenían miedo!!! Eran malvados, dicen que los guerreros asirios eran los más violentos, sangrientos y brutales de ese tiempo! ¡Buscaban siempre formas nuevas de torturar a sus víctimas! Seguramente Jonás al escuchar la palabra Nínive pensó «Si voy ahí ¡Me matan!»

Dios no siempre nos llama a hacer cosas «fáciles» a veces nos llama a hacer cosas que están fuera de nuestra zona de comodidad. Muchas veces decimos que queremos escuchar a Dios, Él siempre nos habla, pero creo que a veces decidimos no escucharlo porque no nos dice lo que queremos escuchar, en cambio nos dice que vayamos a Nínive.

Es hora de que tú y yo dejemos de huir y comencemos a hacer las cosas que Dios nos ha llamado a hacer, es hora de que enfrentemos nuestros temores y confiemos en que Dios nos respalda y viene con nosotros. Dios va a estar contigo y conmigo así como estuvo con Jonás cuando decidió obedecerlo e ir a Nínive.

En este 2017 quiero retarte a salir de tu zona de comodidad, quiero retarte a hacer esas cosas que sabes que tenés que hacer pero no querés hacerlas porque te da miedo, nervios o pena (pensaste en algo cuando leíste esto ¿Verdad?). Puede ser hablarle a tus amigos de Dios, puede ser invitar a tu mejor amigo a acompañarte a la iglesia, puede ser comenzar a tocar un instrumento o cambiar un mal habito.

¿Qué cosa te está llamando Dios a hacer en este 2017 que te saca de tu zona de comodidad?

¿Qué hago cuando todo sale mal?

Había una mujer en la Biblia llamada María, era de Betania. La primera vez que aparece es en Lucas 10:38, cuando Jesús entró a su casa. Probablemente has escuchado la historia de como María se sentó a los pies de Jesús a escucharlo mientras Marta preparaba la comida y arreglaba la casa. Esto molestó a Marta y se quejó con Jesús, y él le respondió que dejara a María, porque ella había escogido la mejor parte (compartir con él y aprender de lo que decía).

María, sentada a los pies de Jesús comenzó a aprender de él, lo conoció, escuchó sus historias, compartió con él, y seguramente desde entonces creyó que él era el hijo de Dios. Después de esta historia, volvemos a leer de María en Juan 11:1-44 donde se relata la muerte de Lázaro, su hermano. Cuando Lázaro se enfermó le mandaron un mensaje a Jesús para decirle lo que había sucedido, pero «él no hizo nada» al recibir el mensaje.

María

¿Qué habrá pasado por la mente de María al ver que Jesús no llegaba? Probablemente se llenó de dudas, se preguntaba ¿Qué clase de amigo era Jesús? ¿Por qué rechazó su petición? ¿Por qué no salió a ayudarla a ella y a su hermano? Si yo fuera María, probablemente me hubiera sentido frustrada y bastante molesta.

Juan 11:20 dice que cuando Marta se enteró de que Jesús había llegado a Betania, salió a recibirlo, pero María se quedó en su casa. La Biblia no dice qué hacía María mientras, pero seguramente estaba molesta, triste y preguntándose si podría volver a confiar en Jesús o no. Creo que todos nos hemos sentido como María alguna vez, cuando oramos y le pedimos algo a Dios, y creemos que nos ignoró, creemos que Él estaba muy ocupado para nosotros…

Cuando Jesús mandó a llamar a María, ella responde al llamado y sale rápido de su casa para encontrarse con él, y lo primero que hace es arrodillarse.

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En Lucas 10:39 María empieza sentada a los pies de Jesús, y en Juan 11:32 vuelve a ese estado de rendición, arrodillada a sus pies. Después de esto, Jesús se conmueve (¡esto toca su corazón!) y revive a Lázaro.

En esta historia, María aprende que la vida opera según los tiempos de Dios, no los nuestros. Aprende que las demoras de Dios no son negaciones, y que el tiempo de Jesús era el perfecto, aún cuando pareciera que Jesús la había olvidado.

Me sorprendió mucho ver que María tuvo que tomar una decisión: su hermano estaba muerto, Jesús podría haberlo sanado antes y no lo hizo, y ahora Jesús la estaba llamando, la pregunta es ¿Cómo responder cuando todo salió mal? Ella podría haberlo ignorado (con el pretexto de que «él lo hizo primero»), podría haber mandado un reclamo, o podría haberse arrodillado delante de Jesús, ser vulnerable, rendirse y seguir confiando en él.

Ella decidió seguir creyendo, y no dejar que algo que no salió como ella deseaba la alejara de Dios y la hiciera dudar de Jesús. Todos tenemos cosas que no han salido (o no están saliendo) como deseamos, ¿Qué vamos a hacer al respecto? ¿Se lo entregamos a Jesús y seguimos confiando en él, o abandonamos nuestra fe?