Busca a tu «Jonatán»

Hoy en la mañana mientras hacía una de mis tareas comencé a leer sobre la amistad de David y Jonatán, esto llamó mi atención:

Jonatán fue a buscar a David y lo animó a que permaneciera firme en su fe en Dios. «No tengas miedo —le aseguró Jonatán—, ¡mi padre nunca te encontrará! Tú vas a ser el rey de Israel, y yo voy a estar a tu lado, como mi padre bien lo sabe». Luego los dos renovaron su pacto solemne delante del Señor. (1 Samuel 23:16-18)

Mientras leía esto, una de mis mejores amigas mandó un mensaje en un grupo que tenemos, ella declaraba que íbamos a tener un buen día y nos escribió un pequeño recordatorio que definitivamente era de parte de Dios a mi vida. Después de esto salí a reunirme con mis amigas del grupo pequeño.

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Hoy en el grupo comenzamos platicando y compartiendo cómo habíamos estado en esta última semana y después hicimos declaraciones sobre cada una de nosotras. Cuando fue mi turno, mis amigas declararon cosas increíbles sobre mi vida, me hicieron sentir amada y pude ver como Dios me hablaba a través de cada una de ellas. Las declaraciones fueron cosas muy puntuales, sobre todo cosas que Dios había dicho de mi, pero las había estado dudando en los últimos días…

Siempre me ha gustado ser «independiente», creo que soy un poco introvertida y muchas veces prefiero estar sola, pero hoy pude ver la importancia de ser parte de una comunidad, de tener amigos y de ser transparente con estos amigos. Ellos son las personas fuera de tu familia que te van a ayudar cuando lo necesites, si tienes amigos que aman y escuchan a Dios, ellos te van a recordar las promesas de Dios a tu vida, y muchas veces te van a ayudar a recuperar el ánimo y a permanecer en medio de los momentos difíciles.

Busca amigos como Jonatán!! Amigos con los que seas tú mismo, amigos que amen a Dios, que sepan lo que Dios dice de ti, y puedan verte según lo que Dios ha dicho, que te recuerden quien eres y que dejes que hablen a tu vida (lo que no estoy diciendo: corre a contale toda tu vida privada a todo el mundo, lo que quiero decir es: elegí algunos amigos que sean más cercanos, a quienes les des más acceso a tu vida, amigos en quienes podas confiar, con quienes podas celebrar las cosas buenas pero que también te ayuden y estén contigo en los momentos difíciles). 

Así como Jonatán fue parte importante de la formación de David, hay amigos en tu vida que pueden ser piezas clave para lo que Dios quiere hacer contigo!


El perfume y el incienso alegran el corazón;
la dulzura de la amistad fortalece el ánimo.
(Proverbios 27:9)

Escuchar a Dios

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La calidad de cualquier relación está determinada por la calidad de la comunicación que se tiene, y cualquier relación en donde no hay una comunicación continua es una relación que va en declive, es decir, que está muriendo. 

Esto aplica también con nuestra relación con Dios, la comunicación es de dos vías, tú hablas pero también escuchas.

Hablar con Dios es muy fácil, realmente sólo tienes que hablar y Él te va a escuchar… Por otro lado, escuchar a Dios nos puede parecer un poco difícil, pero es importante que sepas que Dios te quiere hablar y que lo escuches.

¿Alguna vez le has pedido a Dios que te hable? y aún más importante, ¿estás tratando de escucharlo?

holaDios te puede hablar de muchas maneras, a través de la Biblia, en sueños, con visiones, a través de personas, etc. ¡Y tú puedes pedirle que te ayude a escucharlo! Pero tienes que ser intencional, y dedicar un tiempo para hacerlo, exactamente como lo harías con un amigo.

Hoy quiero retarte a tener una conversación con Dios, en la cual tú le hables pero también lo escuches. Aparta un tiempo, lleva tu Biblia y habla con Dios.

Si no sabes cómo hacerlo te sugiero comenzar por dale gracias por ser bueno y por todas las cosas que te permite disfrutar, después habla sobre las cosas que te preocupan y pídele que te hable y te ayude a escucharlo. Finalmente guarda silencio y espera. Puede ser que Dios traiga recuerdos a tu mente, pensamientos o alguna cita bíblica. Personalmente nunca he escuchado a Dios con la voz de ultratumba que antes pensaba que tenía, es muy raro (no imposible) que Dios hable de forma audible. También puedes leer algunos versículos de la Biblia, lo importante es que le pidas a Dios que sea Él quien te ayude y te dirija.

Señor, te pido por cada persona que está leyendo este post, te pido que lo ayudes a escucharte y puedas darle las respuestas y la paz que necesita, en el nombre de Jesús, amén. 

En mi ansiedad…

Desde que tenía 14 comencé a tener algunos problemas con la ansiedad, algunas malas decisiones que tomé empeoraron el problema en lugar de solucionarlo. Ayer después de almuerzo iba en el carro y sentí que Dios me dijo «¿Te diste cuenta de lo que acabas de hacer?» al principio no lo entendí pero después me hizo ver la forma en que había comido.

Puse un tweet después de eso que decía «Mi nivel de ansiedad es evidente a la hora de comer.»

Algunas veces por la ansiedad no quiero comer, pero en otras comienzo a comer, aún sin hambre. Lo que quiero resaltar es que yo no me había dado cuenta que tenía un pequeño ataque de ansiedad, hasta que el Señor me hizo ver una de las reacciones que eso estaba provocando en mi comportamiento.

Hoy recibí una palabra que decía «Deposita en mí tu ansiedad: No teman porque Yo no los dejaré ni los abandonaré, ni los dejaré sin ayuda. Vuelvan sus ojos de nuevo y pongan su fe en Mí. Dice el Señor y se levantarán y Yo seré su fuerza.»

Para terminar, el Señor me llevó a escuchar esta canción, y me recordó que por su amor Él lo dispone todo para mi bien, y que venga lo que venga, yo puedo confiar en Él. Mi ansiedad vino por una puerta que se abrió que podría ser una gran bendición, y que deseo que lo sea, ahora reconozco que si esa puerta se abrió para mi, el Señor está en control; la ansiedad no siempre viene por problemas, pero sea lo que sea lo que te esté causando ansiedad recuerda:

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4: 6-7)

Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. (1 Pedro 5:7)

Es importante detectar cuando algo nos causa ansiedad, porque no siempre el obvio, y debemos de dejar de preocuparnos y confiar en Dios.

El Amor es activo, no pasivo

amorLeyendo encontré esta frase, «El amor es activo, no pasivo» en un libro de Chris Overstreet, y me llamó mucho la atención.

Lo activo es diligente, dinámico, enérgico, en el diccionario dice «que obra o tiene facultad de obrar». Por otro lado lo pasivo es indiferente, desinteresado, neutral, despreocupado, según el diccionario es «que recibe una acción en la que no interviene». Después de leer estas definiciones creo que muchas veces nuestro amor es pasivo.

Decimos «Te amo» o «Te quiero» sin embargo eso no significa nada si no hacemos algo para demostrarlo. Jesús nunca les dijo a sus discípulos o a las personas antes de sanarlas que los amaba, sin embargo estoy segura de que cualquiera que conoció a Jesús y compartió con Él sintió su amor.

En Juan 3:16 dice «tanto AMÓ Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.» Dios no sólo nos dijo que nos amaba,  para dejarnos alejados de Él; Dios hizo algo para mostrar su amor, dio a Jesús, quien se volvió como un puente entre el Padre y nosotros, para restablecer la relación con nosotros, que fue interrumpida por el pecado. Dar es un verbo, el amor siempre va acompañado de un verbo.

¿De qué sirve que alguien te diga que te ama si no está contigo cuando lo necesitas? Podemos decir que amamos sin amar, pero no podemos amar a alguien sin tener acciones que demuestren ese amor que sentimos por esa persona especial.

En la Biblia se nos dan dos instrucciones: Amar a Dios con todo nuestro corazón, ser y mente, y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22:34-40).

acciones

¿Cómo podemos amar a Dios? Hay miles de formas de amar a Dios, algunas de ellas son: siendo obedientes, confiando en Él, reconociendo que lo necesitamos, viviendo para Él, y muchas más.

¿Cómo podemos amar a los demás? También hay miles, por ejemplo orando por ellos, siendo serviciales, incluso con sólo sonreír y ser amables con los extraños estamos amándolos, y lo mas sorprendente, al amar a los demás también estamos amando a Dios.

Hoy te reto a pensar en formas creativas en las que puedas mostrarle a Dios que lo amas, y a hacer 10 cosas para amar a las personas a tu alrededor.

Nuestra estratégia

En mi último post hablamos del rey Ezequías, sobre todo de las palabras que el enemigo usó para que él caminara como un hombre derrotado y se diera por vencido incluso antes de pelear. 

Hoy veamos la respuesta de Ezequías: después de recibir todo el mensaje de parte de sus tres funcionarios Ezequías rasgó su ropa, se vistió de tela áspera y entró al templo del Señor. Rasgar su ropa y vestirse de tela áspera significaba dolor, malestar, rabia o indignación en ese tiempo, y el rey no corrió a esconderse, ni se fue a llorar por lo que venía para Judá, sino fue directo a la presencia de Dios. 

En ese tiempo el Espíritu Santo no moraba sobre las personas como ahora, y pocos podían escuchar la voz de Dios, entre ellos estaban los profetas, Ezequías manda a llamar al profeta Isaías para que diera una respuesta por parte del Señor, pero lo que llama mi atención es que Ezequías sin duda sabía que Dios lo escuchaba, aunque él no pudiera escuchar su respuesta, sino no hubiera ido al templo del Señor desde el principio.

El profeta Isaías da la respuesta de parte de Dios y dice «Esto dice el Señor: ‘No te alteres por ese discurso blasfemo que han pronunciado contra mi los mensajeros del rey de Asiria. ¡Escucha! Yo mismo actuaré en su contra, y el rey recibirá un mensaje de que lo necesitan en su país. Así que volverá a su tierra, donde haré que lo maten a filo de espada.» (2 Reyes 19:6-7)

Cualquiera podría pensar que el mensaje fue contra Judá, o incluso contra el mismo rey Ezequías, pero Dios deja claro que cuando atacan a sus hijos, el ataque es contra Él mismo. 

Probablemente tú estes pasando por momentos difíciles, probablemente el enemigo te ha dicho que Dios no está contigo para alejarte de Él, pero hoy te reto a entrar en la presencia de Dios, como lo hizo Ezequías, que le lleves esos problemas o esos mensajes que te han dado y dejes que sea Él quien pelee la batalla por ti.

En ese tiempo el pueblo de Dios estaba debilitado por muchas cosas que habían acontecido, una de las mayores burlas del rey de Asiria era que ni aunque le diera carros de batalla al rey Ezequías Judá podría defenderse cuando los asirios los atacaran. Decirle a Dios que no puedes más no hace que se burle de ti, al contrario, provoca que Él pelee por ti. 

Antes del día del ataque de los asirios 185 mil soldados amanecieron muertos en el campo enemigo, los asirios se retiraron y más adelante sus propios hijos mataron al rey de Asiria. Sin duda el Señor le dio la victoria a su pueblo, y su pueblo no hizo más que confiar en Dios, sin batallas, sin angustia. 

«Esa noche el ángel del Señor fue al campamento asirio y mató a ciento ochenta y cinco mil soldados. Cuando los asirios que sobrevivieron se despertaron a la mañana siguiente, encontraron cadáveres por todas partes.» (2 Reyes 19:35)

«Yo ya no estoy tan seguro…»

dudasDudas… Todos hemos dudado en algún momento ¿no? sobre todo cuando comenzamos a vivir conflictos, adversidades, cuando todo parece ir mal y estamos perdiendo la esperanza y la fe. El mismo Juan el Bautista dudó…

¡Sí! el hombre que le dijo a Jesús «Yo soy el que necesita que tú me bautices» (Mateo 3:14) reconociendo así quién era Jesús, y además según el evangelio de Juan, Juan el Bautista exclamó al ver a Jesús caminando hacia él «¡Miren! ¡El cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!» (Juan 1:29). Por una parte yo pienso, ¿Cómo este hombre estaba tan seguro entonces, y días después, el mismo hombre que estuvo lleno de fe tenía tantas dudas?

Juan, que estaba en la cárcel, oyó hablar de los hechos de Cristo y le envió unos discípulos suyos para que le preguntaran:

— ¿Eres tú el que tenía que venir, o debemos esperar a otro? (Mateo 11:2-3)
Religiosamente, yo lo juzgaría por haber perdido la fe, pero debo admitir que si fuera YO quien está en la cárcel, a punto de ser decapitada, también habría dudado.
Pero, lo que quiero decir con todo esto es que a veces vamos a dudar, en cualquier área de nuestra vida, sobre nuestras decisiones familiares, novios, incluso sobre un matrimonio, relaciones amistosas, nuestro trabajo, nuestra carrera, inclusive podemos dudar sobre nuestro ministerio. Es completamente normal, eso no hace que Dios nos deje de amar, o que perdamos las promesas que Dios nos ha hecho por dudar…
Al sentir esas dudas, al sentir que nos ahogamos en problemas, al sentir que probablemente nada valga la pena, o que todo fue un error (porque te digo, es posible que llegues a pensar que no escuchaste bien la voz de Dios, y elegiste el camino equivocado), lo más importante es apartar un momento, detenerte y volver a Dios, preguntarle qué hacer, algunas cosas no van a ser como queremos, no creo que Juan quisiera morir, pero debemos tener FE en la respuesta de Dios, sin importar si esa enfermedad será sanada o no, si ese problema económico va a durar un poco más o va a terminar hoy, si tu relación se va a restaurar o no (me refiero a noviazgo), sin importar lo que suceda, debemos aprender a tener Fe en que lo que Dios dijo se va a cumplir, en que todo lo que Él hace va a obrar para nuestro bien al final, aunque HOY no lo entendamos.
No se trata de pensamiento positivo, no se trata de ser optimistas, se trata de saber quién está en control, se trata de tener Fe en el Dios de milagros, capaz de crear TODO donde no hay NADA.
Tu Fe es la que va a mover el corazón de Dios, él no resiste un espíritu quebrantado, si ya no sabes que hacer y las dudas te están consumiendo te invito a buscar hoy a Dios, él tiene una respuesta para ese problema que estas enfrentando, no temas pedirle ayuda, él te está esperando con los brazos abiertos, sin importar quien seas tu para el mundo (el ladrón, el mentiroso, el tramposo…) para Dios tú eres el hijo que él ama profundamente, y eso no lo determinaron tus acciones, lo determinó Jesús en la cruz, y eso es algo que ni tú ni nadie puede cambiar.