¡Solo recuéstate conmigo y descansa!

Hoy en la mañana Selah tenía sus ojitos cansados, y carita de sueño, últimamente le ha costado mucho tomar sus siestas, entonces decidí recostarme con ella, pensando que así iba a descansar mejor. 

Le hice cariño en su espalda, en su cabeza, en sus piernas… Cada vez que comenzaba a quedarse dormida comenzaba a pelear con el sueño y se volvía a despertar, y yo le seguía diciendo “solo recuéstate conmigo y descansa” pero, aunque estaba extremadamente cansada, no quería…

Después de varios minutos, el Señor me dijo “Así estás tu conmigo! Peleando, tratando de mantenerte despierta, tratando de estar alerta todo el tiempo, ¡Solo recuéstate conmigo y DESCANSA!”

En estos momentos es cuando tenemos que aprender a descansar en el Señor, no me refiero a acostarte a dormir todo el día, descansar en Dios no es sinónimo de no hacer nada, pero es tener paz en el corazón, sabiendo que ÉL está en control de tu vida, de tu familia, y que ÉL te ama.

Hoy te quiero invitar a que puedas tomar unos minutos del día para orar, y decirle a Dios “Padre, hoy escojo descansar CONTIGO” y pregúntale de qué forma puedes descansar en Él, ¿qué puedes hacer? 

Puede ser que el Señor ponga en tu corazón, literal, tomar una siesta, puede ser tener un tiempo de adoración, incluso puede ser un tiempo de Brainstorming en donde el Señor te va a dar ideas y formas de operar tu negocio en este tiempo. 

Dios dijo:
«Soy yo mismo el que los anima. ¿Por qué le tienen miedo a simples seres humanos que no son más que hierba? No olviden que yo soy su creador, yo soy el que extendió los cielos y afirmó la tierra. No teman al enemigo que con furia quiere destruirlos. Frente a mi poder toda su furia desaparece.

Isaías 51:12-13 (TLA)

En mi ansiedad…

Desde que tenía 14 comencé a tener algunos problemas con la ansiedad, algunas malas decisiones que tomé empeoraron el problema en lugar de solucionarlo. Ayer después de almuerzo iba en el carro y sentí que Dios me dijo «¿Te diste cuenta de lo que acabas de hacer?» al principio no lo entendí pero después me hizo ver la forma en que había comido.

Puse un tweet después de eso que decía «Mi nivel de ansiedad es evidente a la hora de comer.»

Algunas veces por la ansiedad no quiero comer, pero en otras comienzo a comer, aún sin hambre. Lo que quiero resaltar es que yo no me había dado cuenta que tenía un pequeño ataque de ansiedad, hasta que el Señor me hizo ver una de las reacciones que eso estaba provocando en mi comportamiento.

Hoy recibí una palabra que decía «Deposita en mí tu ansiedad: No teman porque Yo no los dejaré ni los abandonaré, ni los dejaré sin ayuda. Vuelvan sus ojos de nuevo y pongan su fe en Mí. Dice el Señor y se levantarán y Yo seré su fuerza.»

Para terminar, el Señor me llevó a escuchar esta canción, y me recordó que por su amor Él lo dispone todo para mi bien, y que venga lo que venga, yo puedo confiar en Él. Mi ansiedad vino por una puerta que se abrió que podría ser una gran bendición, y que deseo que lo sea, ahora reconozco que si esa puerta se abrió para mi, el Señor está en control; la ansiedad no siempre viene por problemas, pero sea lo que sea lo que te esté causando ansiedad recuerda:

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4: 6-7)

Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. (1 Pedro 5:7)

Es importante detectar cuando algo nos causa ansiedad, porque no siempre el obvio, y debemos de dejar de preocuparnos y confiar en Dios.