El Amor es activo, no pasivo

amorLeyendo encontré esta frase, «El amor es activo, no pasivo» en un libro de Chris Overstreet, y me llamó mucho la atención.

Lo activo es diligente, dinámico, enérgico, en el diccionario dice «que obra o tiene facultad de obrar». Por otro lado lo pasivo es indiferente, desinteresado, neutral, despreocupado, según el diccionario es «que recibe una acción en la que no interviene». Después de leer estas definiciones creo que muchas veces nuestro amor es pasivo.

Decimos «Te amo» o «Te quiero» sin embargo eso no significa nada si no hacemos algo para demostrarlo. Jesús nunca les dijo a sus discípulos o a las personas antes de sanarlas que los amaba, sin embargo estoy segura de que cualquiera que conoció a Jesús y compartió con Él sintió su amor.

En Juan 3:16 dice «tanto AMÓ Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.» Dios no sólo nos dijo que nos amaba,  para dejarnos alejados de Él; Dios hizo algo para mostrar su amor, dio a Jesús, quien se volvió como un puente entre el Padre y nosotros, para restablecer la relación con nosotros, que fue interrumpida por el pecado. Dar es un verbo, el amor siempre va acompañado de un verbo.

¿De qué sirve que alguien te diga que te ama si no está contigo cuando lo necesitas? Podemos decir que amamos sin amar, pero no podemos amar a alguien sin tener acciones que demuestren ese amor que sentimos por esa persona especial.

En la Biblia se nos dan dos instrucciones: Amar a Dios con todo nuestro corazón, ser y mente, y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22:34-40).

acciones

¿Cómo podemos amar a Dios? Hay miles de formas de amar a Dios, algunas de ellas son: siendo obedientes, confiando en Él, reconociendo que lo necesitamos, viviendo para Él, y muchas más.

¿Cómo podemos amar a los demás? También hay miles, por ejemplo orando por ellos, siendo serviciales, incluso con sólo sonreír y ser amables con los extraños estamos amándolos, y lo mas sorprendente, al amar a los demás también estamos amando a Dios.

Hoy te reto a pensar en formas creativas en las que puedas mostrarle a Dios que lo amas, y a hacer 10 cosas para amar a las personas a tu alrededor.

¿Por qué hago lo que hago?

OficiosHoy estaba sintiéndome muy mal, pensando que estoy tratando de hacer más de lo que debería, o más de lo que puedo hacer, más adelante Dios me confrontó con esta pregunta, ¿Por qué lo hago?

A lo largo de nuestra vida hemos aprendido muchas cosas, parte de lo que hacemos hoy en día se debe a lo que vemos que hacen nuestros papás, por ejemplo a veces decimos que no nos gusta comer algo que a nuestros papás no les gusta, aunque no podemos decir por qué no nos gusta,  ya que nunca lo hemos probado. Hablando de la religión específicamente, algunas veces nos enseñan a orar antes de dormir, pero no sabemos por qué lo hacemos, sólo es parte de una «rutina» para cerrar el día.

No digo que orar antes de dormir sea malo, lo que digo es que cuando nuestra motivación para hacerlo es porque es parte de nuestra rutina y no tiene fundamentos, suele volverse algo tedioso.

Entonces, volviendo a la pregunta ¿Por qué estamos haciendo lo que hacemos? ¿Cuál es nuestra motivación? Pablo escribió lo siguiente:

En conclusión, ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios. (1 Corintios 10:31)

Cuando lo que hacemos (aún si es para Dios) no tiene como base el amor, entonces no es sostenible, porque es cansado, porque nunca vamos a hacer felices a los demás ni vamos a recibir siempre el reconocimiento que creemos que merecemos y por ese simple hecho vamos a vivir frustrados. Lo que hacemos no es para ganarnos el amor de Dios, tampoco debe ser para ganarnos el cariño o reconocimiento de las personas, todo lo que hagamos tiene que ser para darle la gloria a Dios, porque Él nos ama, y nos amó desde que fuimos concebidos.

Cuando vivimos para dar gloria a Dios a través de todo lo que hacemos, nuestra percepción del mundo cambia. No importa si lo que hacemos es para servir a Dios dentro o fuera de la iglesia, para ayudar a otros dentro o fuera de la iglesia, o para nosotros mismos, si lo hacemos para Dios, por amor a Él, y como resultado del amor que Él nos dio a nosotros primero, entonces aunque nos cansemos, sabemos que el trabajo no es en vano, y vamos a encontrar fuerzas en Dios y en su amor para seguir adelante.

Permanezcan fuertes y constantes. Trabajen siempre para el Señor con entusiasmo, porque ustedes saben que nada de lo que hacen para el Señor es inútil. (1 Corintios 15:58)

Hacer para el Señor no es sinónimo de servir en la iglesia, es todo lo que hacemos en nuestra vida diaria con la consciencia de que es para Él.

No es para siempre

Seasons_imgNuestra vida está llena de temporadas, a lo largo de las historias de la Biblia podemos ver temporadas de esclavitud, temporadas de andar en el desierto (como el pueblo de Dios, esto es un periodo de transición generalmente, en el cual aprendemos a confiar en Dios, muchos no lo ven así, pero el desierto es un tiempo para aprovechar una nueva intimidad con el Padre) también hay temporadas de batalla y conquista, temporadas de paz, temporadas de decisiones y muchas más, lo importante es que ninguna de estas temporadas es para siempre. Como lo dije, son temporadas.

Uno de los ejemplos más claros es la vida de José.

En Génesis 37:1-17 vemos una temporada de paz en su vida, vivía con su padre, su padre lo amaba mucho, descansaba, y en medio del descanso Dios le dio sueños. Las temporadas de paz generalmente nos ayudan a descansar y nos preparan para las temporadas difíciles.

Más adelante en Génesis 37:18-36 José es vendido por sus propios hermanos como esclavo, sin duda esta fue una temporada difícil para él, sobre todo por la traición de sus propios hermanos, me imagino que en el camino José sentía mucha angustia, miedo a lo que estaba por venir, no sabía a dónde iba, ni lo que iban a hacer con él.

En Génesis 39:1-6 José llega a la casa de Potifar, un capitán de la guardia de Faraón, me encanta que dice «Potifar lo notó y se dio cuenta de que el Señor estaba con José, y le daba éxito en todo lo que hacía. Eso agradó a Potifar, quien pronto nombró a José su asistente personal.» Otra temporada de estabilidad llegó para José, una temporada de trabajar duro. Pero de nuevo en Génesis 39:7-16 José tiene un cambio de temporada (es importante ver que los cambios de temporada no los determina él, cosas fuera de su alcance suceden en ambos cambios), la esposa de Potifar lo acusa de intentar violarla y José es encarcelado.

En Génesis 39:19-23 y 40 José está viviendo en la carcel con los presos del rey. Creo que el simple hecho de estar encarcelados sería suficiente para cualquiera de nosotros para darnos por vencidos, pero José confío en Dios. La temporada de José en la cárcel fue como una temporada en el desierto, donde lo único que podemos hacer es confiar en Dios, y aprovechar el tiempo para tener una mayor intimidad con Él, me encanta que en la Biblia dice «Pero el Señor estaba con José en la cárcel y le mostró su fiel amor. El Señor hizo que José fuera el preferido del encargado de la cárcel.» De nuevo, vemos la gracia de Dios sobre José. Esta temporada en la cárcel le dio a José lo que yo veo como conexiones divinas, gracias a este tiempo, José conoció al jefe de los coperos, quien más adelante habló al Faraón de José.

Finalmente viene la temporada en la que José vio cumplirse los sueños que Dios le dio cuando era joven, en Génesis 41 José llega a la casa del faraón, y Dios le da la interpretación de los sueños que faraón había tenido, y dice el faraón a sus funcionarios «¿Acaso encontraremos a alguien como este hombre, tan claramente lleno del espíritu de Dios?» Y José queda a cargo de todo el palacio del faraón, el único superior a José era el faraón.

Creo que aquellos sueños que Dios le dio a José cuando tenía 17 años fueron el motor que ayudó a José a seguir siendo fiel a Dios, a seguir confiando en Él, a pesar de las circunstancias. Independientemente de la temporada que estés viviendo te invito a recordar hoy los sueños que Dios te ha dado, pon tus ojos en Dios y no en lo que está pasando al rededor tuyo, confía en que Si Dios lo dijo, Él lo va a cumplir, y si estás viviendo en temporadas de paz, dale gracias a Dios, y prepárate para lo que viene, si estás viviendo en temporadas de batalla, o sientes que estás en el desierto, recuerda que es una temporada, ¡No es para siempre!

Declara hoy el Salmo 138:8, tómalo como una promesa de Dios para ti.

El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, Oh Señor, permanece para siempre. 

Cloud by day

Esta es una de mis canciones favoritas, porque habla de que el mundo era oscuro y sin luz, todos vivíamos ciegos, cautivos, hasta que Dios nos dio su luz, y fue su presencia la que hizo la diferencia en nuestras vidas…

El coro dice
Eres una nube en el día
Eres fuego en la noche
Eres el camino cuando no hay camino
Eres la vista para el ciego
Tienes sanidad para los lastimados
Y libertad para los oprimidos…

Y lo que más me gusta es pensar lo que dice sobre Lázaro, quien estaba muerto en su tumba, hasta que Jesús vino, e igual nuestros corazones, estaban fríos como piedras, hasta que Él nos revivió.

Cuando Dios viene TODO cambia! 🙂

Espero que esta canción les guste y los bendiga tanto como a mi!!

Nuestra estratégia

En mi último post hablamos del rey Ezequías, sobre todo de las palabras que el enemigo usó para que él caminara como un hombre derrotado y se diera por vencido incluso antes de pelear. 

Hoy veamos la respuesta de Ezequías: después de recibir todo el mensaje de parte de sus tres funcionarios Ezequías rasgó su ropa, se vistió de tela áspera y entró al templo del Señor. Rasgar su ropa y vestirse de tela áspera significaba dolor, malestar, rabia o indignación en ese tiempo, y el rey no corrió a esconderse, ni se fue a llorar por lo que venía para Judá, sino fue directo a la presencia de Dios. 

En ese tiempo el Espíritu Santo no moraba sobre las personas como ahora, y pocos podían escuchar la voz de Dios, entre ellos estaban los profetas, Ezequías manda a llamar al profeta Isaías para que diera una respuesta por parte del Señor, pero lo que llama mi atención es que Ezequías sin duda sabía que Dios lo escuchaba, aunque él no pudiera escuchar su respuesta, sino no hubiera ido al templo del Señor desde el principio.

El profeta Isaías da la respuesta de parte de Dios y dice «Esto dice el Señor: ‘No te alteres por ese discurso blasfemo que han pronunciado contra mi los mensajeros del rey de Asiria. ¡Escucha! Yo mismo actuaré en su contra, y el rey recibirá un mensaje de que lo necesitan en su país. Así que volverá a su tierra, donde haré que lo maten a filo de espada.» (2 Reyes 19:6-7)

Cualquiera podría pensar que el mensaje fue contra Judá, o incluso contra el mismo rey Ezequías, pero Dios deja claro que cuando atacan a sus hijos, el ataque es contra Él mismo. 

Probablemente tú estes pasando por momentos difíciles, probablemente el enemigo te ha dicho que Dios no está contigo para alejarte de Él, pero hoy te reto a entrar en la presencia de Dios, como lo hizo Ezequías, que le lleves esos problemas o esos mensajes que te han dado y dejes que sea Él quien pelee la batalla por ti.

En ese tiempo el pueblo de Dios estaba debilitado por muchas cosas que habían acontecido, una de las mayores burlas del rey de Asiria era que ni aunque le diera carros de batalla al rey Ezequías Judá podría defenderse cuando los asirios los atacaran. Decirle a Dios que no puedes más no hace que se burle de ti, al contrario, provoca que Él pelee por ti. 

Antes del día del ataque de los asirios 185 mil soldados amanecieron muertos en el campo enemigo, los asirios se retiraron y más adelante sus propios hijos mataron al rey de Asiria. Sin duda el Señor le dio la victoria a su pueblo, y su pueblo no hizo más que confiar en Dios, sin batallas, sin angustia. 

«Esa noche el ángel del Señor fue al campamento asirio y mató a ciento ochenta y cinco mil soldados. Cuando los asirios que sobrevivieron se despertaron a la mañana siguiente, encontraron cadáveres por todas partes.» (2 Reyes 19:35)

Estrategias del enemigo

Hace algunos meses leí la historia del rey Ezequías, en 2 Reyes 18 y desde entonces no la puedo olvidar. Ezequías fue un rey de Judá, que confiaba en Dios y fue fiel a Él en todo, dice en la Biblia que lo obedeció cuidadosamente, y tuvo éxito en todo lo que hizo. 

Ezequías se rebeló contra el rey de Asiria y no quiso pagarle ningún tributo, un día el rey de Asiria atacó varias ciudades de Judá y las conquistó, Ezequías respondió con una disculpa y le dijo que si se retiraba le iba a pagar lo que quisiera. Ezequías pagó todo lo acordado pero el rey de Asiria decidió seguir con la batalla y mandó un mensaje al rey de Judá, él mandó a tres funcionarios a recibir el mensaje y los sirvientes del rey de Asiria dijeron lo siguiente: 

«El gran rey de Asiria dice: ¿En qué confías que te da tanta seguridad? ¿Con quién cuentas para haberte rebelado contra mi? Tal vez me digas ¡Confiamos en el Señor nuestro Dios! pero ¿No es él a quien Ezequías insultó? ¿Acaso no fue Ezequías quien derribó sus santuraios y altares, e hizo que todos en Judá y en Jerusalén adoraran sólo en el altar que hay aquí, en Jerusalén? Es más, ¿crees que hemos invadido tu tierra sin la dirección del Señor? El Señor mismo nos dijo: ¡Ataquen esta tierra y destrúyanla!»

Para ponerte en contexto, Ezequías derribó los altares a otros dioses, según el rey de Asiria, Dios estaba molesto, pero al contrario, estaba complacido con Ezequías; lo interesante es que muchas veces el diablo viene a nosotros así, se burla de nosotros preguntando en quién confiamos, para que creamos que confiar en Dios no es una buena opción, porque Dios mismo nos ha abandonado. Esto es mentira, el problema es que el diablo lo dice como si fuera verdad, a tal punto que nosotros lo creemos.

Al diablo no le importa hablar con mentiras o con la verdad, lo único que le importa es que tú y yo creamos lo que él dice, y comencemos a actuar de la forma en que él dice, es un manipulador sin poder, él ya fue derrotado por Jesús, y nosotros como hijos de Dios debemos de caminar en esa victoria, pero él es astuto, y sabe que a pesar de que ya tenemos esa victoria, podemos caminar como derrotados.

Sí, el diablo ya perdió la batalla, pero nos manipula y nos susurra tantas cosas para hacernos creer que los derrotados fuimos nosotros. ¿Y sabes qué es lo peor? Cuando nosotros comenzamos a caminar como derrotados, él camina como vencedor, ¿te imaginas eso? No puedo ni imaginar lo que Jesús debe de sentir, al vernos caminar con la cabeza baja, como derrotados, llorando, después de que Él ya nos dio la victoria sobre el enemigo, y lo único que teníamos que hacer era recibirla por gracia, no por acciones. 

¿En qué áreas el enemigo te ha hecho sentir derrotado? ¿En qué áreas te ha hecho sentir un perdedor, incapaz de tener éxito? Declara hoy que por la victoria de Jesucristo y la gracia que ha derramado sobre ti, eres un hombre/mujer de éxito, y que el enemigo te devuelve TODO lo que te ha robado ¡En el nombre de Jesús!

Declaro que hoy te pones de pie, y recibes la revelación de lo que significa ser un Hijo del Dios Altísimo, y que comienzas a caminar en la victoria que Jesús te ha dado. Finalmente declaro libertad sobre tu vida, tú no eres esclavo de ningún pecado o vicio en el nombre de Cristo Jesús.

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