Dones de Sanidad y Milagros

A otro el mismo Espíritu le da gran fe y a alguien más ese único Espíritu le da el don de sanidad. A uno le da el poder para hacer milagros y a otro, la capacidad de profetizar. 

1 Corintios 12:9-10

En los dones de Poder se encuentran el don de fe, el don de Milagros y el don de Sanidad, sin embargo, creo que estos tres dones están muy relacionados, Jesús le dijo a unos hombres ciegos en Mateo 9:29 «Que se haga con ustedes conforme a su fe.» Así que la fe juega un rol activo en estos dos dones que vamos a estudiar hoy.

Los dones de sanidad y milagros son muy importantes porque si quitáramos estos dos dones de los evangelios, una buena parte del mensaje de Jesucristo desaparecería con ellos.

El don de Sanidad

Leslie B. Fynn define el don de sanidad como «La capacidad de intervenir de forma sobrenatural como un instrumento para llevar la sanidad y alivio de una enfermedad y la restauración de la salud.

Jesús recorrió todas las ciudades y aldeas de esa región, enseñando en las sinagogas y anunciando la Buena Noticia acerca del reino; y sanaba toda clase de enfermedades y dolencias.

Mateo 9:35 NTV

Hay algunas cosas del don de Sanidad que quisiera resaltar:

  • Tener un don de sanidad no quiere decir que todos se van a sanar siempre. A pesar de que la Biblia sí nos dice que Jesús sanaba todas las enfermedades y dolencias, también vemos que Pablo no sanó a Timoteo sino que le recomienda el vino para sus problemas estomacales (1 Timoteo 5:23), también dejó a Trófimo en Mileto enfermo (2 Timoteo 4:20), de hecho el mismo Pablo estaba enfermo (Galatas 4:13)
  • El don no depende de la fe de quien está enfermo, así como no todas las enfermedades vienen por causa de un pecado. Claro, hay ocasiones en las que hay enfermedades con un origen espiritual, como vemos en Mateo 9:2, pero no es una regla.

Ya que estamos hablando de recibir sanidad, quiero aprovechar el tema para mencionar algo importante: EL PERDÓN, acabo de aclarar que no todas las enfermedades tienen un origen espiritual PERO, he visto y experimentado como la falta de perdón puede mostrarse en nuestro cuerpo de forma física… Si tu estás esperando un milagro de sanidad en tu cuerpo, revisa que no haya un pecado no confesado por el que necesites arrepentirte, o que no has perdonado a alguien.

El don de Milagros:

El don de milagros no es «Mind over matter» (Mente sobre materia) como afirman algunos escritores… Me gusta como define un milagro el Dr. Edmundo Madrid en su manual del Espíritu Santo: «Es una intervención sobrenatural en las cosas de esta vida, por el Espíritu Santo».

En la Biblia hay tantos milagros, porque Dios es un Dios de milagros. Y dice la Biblia que el poder de hacer milagros está al alcance de todos quienes creemos en Jesús y tenemos fe.

Les digo la verdad, todo el que crea en mí hará las mismas obras que yo he hecho y aún mayores, porque voy a estar con el Padre.

Juan 14:12 NTV

La pregunta que siempre me hacen cuando hablo de estos dos dones es ¿Cuál es la diferencia? El Milagro es algo que sobrepasa las leyes físicas y la habilidad humana, la sanidad es un proceso gradual.

Un milagro abarca más cosas, porque hay milagros de liberación, de provisión y multiplicación, milagros en la naturaleza, milagros de resurrección de muertos, y milagros de Sanidad.

Creo que estos 3 dones de poder muchas veces se mueven juntos, y es muy importante que recordemos que no son para hacernos famosos, ni para exaltarnos a nosotros mismos, sino para amar y edificar a la iglesia. Es correcto orar para recibirlos, es correcto buscar crecer en fe, orar por los enfermos e imponer manos, pero siempre debemos de señalar a Jesús con ellos.

Oro que el Espíritu Santo comience a levantar una fe sobrenatural en tu vida, para ver milagros, señales y prodigios, y que lo que te mueva siempre sea el amor, por Dios y por las personas que te rodean. Que estos dones sirvan para que seas Luz en las áreas de influencia donde el Padre te ha puesto.

El don de Fe

A otro el mismo Espíritu le da gran fe y a alguien más ese único Espíritu le da el don de sanidad.

1 Corintios 12:9 NTV

Antes de que hablemos específicamente del don de fe, quiero hablarte de otros tipos de Fe que vemos en la Biblia.

En Romanos 12:3 Pablo menciona «la medida de fe que Dios les haya dado.» esto quiere decir que hay una medida de fe que todos tenemos, sin embargo el don de fe es algo diferente a la fe que todos tenemos. Y creo que es esta medida de fe que Dios nos regala a todos, la que nos ayuda más adelante a que podamos recibir la salvación.

Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte.

Efesios 2:8-9 NVI

Esto es Fe salvadora. Es la fe en Jesús, como nuestro salvador. Es creer que Él pagó el precio por nuestros pecados. Es creer que SU SANGRE fue derramada por nuestros pecados y es suficiente para pagar por nosotros. Es reconocer que Jesús tomó nuestro lugar, llevó nuestros pecados, murió en nuestro lugar, y creemos que lo hizo para que no muramos, sino tengamos vida eterna.

Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien, por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

Hebreos 12:2 NVI

Es Jesús quien da inicio a nuestra fe, y Romanos 10:17 dice que «la fe viene por oír, es decir, por oír la Buena Noticia acerca de Cristo.» y Romanos 10:14 nos dice ¿Pero cómo pueden ellos invocarlo para que los salve si no creen en él? ¿Y cómo pueden creer en él si nunca han oído de él? ¿Y cómo pueden oír de él a menos que alguien se lo diga?

Existe otro tipo de fe, que es la fe que cree en la Palabra y en las Promesas de Dios. Este tipo de fe es el que vemos aplaudido en Hebreos 11, que contiene muchas cosas que hombres y mujeres hicieron ¡Porque creyeron en las promesas de Dios!

Esta es la fe que Jesús les pide a sus discípulos que tengan, cuando las mujeres habían dicho que habían visto a Jesús resucitado, algunos discípulos no lo creyeron y continuaron con la vida sin creer las promesas que Jesús mismo les había hecho cuando les aseguró que resucitaría.

Entonces Jesús les dijo:

—¡Qué necios son! Les cuesta tanto creer todo lo que los profetas escribieron en las Escrituras. 

Lucas 24:25 NTV

Y también está el Don de Fe, que es la habilidad única de confiar en Dios contra todas las circunstancias, el don de fe habilita a algunas personas a tener un nivel extraordinario de Fe, que Dios usa para mostrar su poder, y trae gozo y ánimo a los demás.

Creo que nuestra fe puede irse construyendo a medida que vamos avanzando en nuestra relación con Dios, por ejemplo comenzamos a orar por personas con dolores de cabeza, gripes, malestares en el cuerpo, y vamos viendo una respuesta de Dios a nuestras oraciones, y vemos que algunos comienzan a sanarse. Nuestra fe va aumentando a medida que continuamos orando.

Sin embargo, un día sentimos que el Espíritu Santo nos invita a orar por alguien, con una condición que, a nuestro parecer, es particularmente «difícil», ¿Oramos?

Es en este momento que el Espíritu Santo nos puede llenar del don de fe, para que puedas creer y actuar en base a la fe, y ahora sí, tendrías el valor de ir con esta persona, imponer manos y declarar la sanidad que el Espíritu Santo quiere llevar al cuerpo de esta persona.

¡Es cuando nuestra fe se queda corta, que el Espíritu Santo interfiere! Él llena nuestra carencia con su presencia y manifiesta su poder a través de nosotros, para llevar a cabo lo que está en el corazón de Dios.

Ejemplo del don de Fe: Pedro cuando camino fuera del bote sobre el agua (Mateo 14:22-33).

Cuando Dios te invita a hacer algo fuera de tu zona de comodidad, el miedo y la ansiedad pueden invadirte, porque nunca has hecho lo que Él te está llamando a hacer, ¡Pídele al Espíritu Santo que te llene de FE para hacerlo! Es por esto que el Espíritu Santo es llamado «paraklētos» que significa ayudador, Jesús lo dejó en su lugar, para que nos ayude con muchas cosas que podemos enfrentar en nuestra vida diaria.

Oro que puedas ver en qué áreas estás permitiendo que el miedo te paralice y no estás llevando a cabo lo que Dios te está llamado e invitado a hacer, y que puedas pedirle al Espíritu Santo de su intervención divina, que el PROVEA a través del don de Fe, ese empujón que te hace falta para que puedas hacer CON Dios esos milagros que Él quiere hacer en la vida de quienes te rodean.

Si ahora te quedas absolutamente callada, de otra parte vendrán el alivio y la liberación para los judíos, pero tú y la familia de tu padre perecerán. ¡Quién sabe si no has llegado al trono precisamente para un momento como este!»

Ester 4:14 NVI

¿Para qué sirven los DONES?

Hermanos, no quiero que ignoren lo relacionado con los dones espirituales. Ustedes saben que, cuando no eran creyentes, eran arrastrados hacia los ídolos mudos. Por tanto, quiero que sepan que nadie que hable por el Espíritu de Dios puede maldecir a Jesús; y que nadie puede llamar «Señor» a Jesús, si no es por el Espíritu Santo.

1 Corintios 12:1-3 (RVC)

En la Biblia vemos distintos dones mencionados en:

  • 1 Corintios 12:7-11
  • Romanos 12:3-8
  • Efesios 4:4-13
  • 1 Pedro 4:10-11

Y seguramente hay muchísimos más que no están enumerados o marcados como una lista… pero ¿Para qué dejó Dios dones?

Para responder esto quisiera que veamos estos versículos de la primera carta a los Corintios, porque esta carta tiene muchas respuestas de Pablo a la iglesia de Corinto… Uno de los problemas que estaban teniendo es que los dones estaban causando divisiones.

Pablo comienza el versículo 12 (aunque recordemos que esta era una carta, no habían divisiones de capítulos) diciendo que no quiere que ignoremos lo relacionado a los dones! Antes de reconocer a Cristo como su salvador, muchos de los gentiles de Corinto adoraban otros ídolos (además, por ser una ciudad con tanta diversidad de personas, también había muuuuucha diversidad de creencias) entonces tenían un bagaje espiritual, y el contexto de muchos no les permitía entender realmente los «conceptos» que Pablo enseñaba.

Cuando Pablo escribe «nadie que hable por el Espíritu de Dios puede maldecir a Jesús» está dándonos una excelente clave para reconocer que una persona está obrando o hablando por medio de los dones que provienen del Espíritu Santo.

El ministerio del Espíritu Santo no es promoverse a Sí mismo u a otro hombre, sino glorificar y representar a Jesús. Es importante que si los dones vienen del Espíritu Santo, deben de apuntar únicamente a Jesús.

Los dones que hay en nuestra vida ¿Glorifican a Jesús?

Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Hay diversidad de actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo. Pero la manifestación del Espíritu le es dada a cada uno para provecho.

1 Corintios 12:4-7 (RVC)

Los dones provienen del Espíritu Santo, Él es la fuente, y Pablo nos da otra clave importante en el versículo 7, porque nos dice claramente para qué son estas manifestaciones del Espíritu, la Nueva Traducción Viviente lo traduce así: «A cada uno de nosotros se nos da un don espiritual para que nos ayudemos mutuamente.«

Es para el bien de los demás, es para edificar, es para fortalecer a la Iglesia, la novia de Cristo. Y vamos a continuar estudiando y aprendiendo de los Dones Espirituales, pero la base sobre la cual debemos construir es esta:

  • Los dones provienen del Espíritu Santo, por lo tanto: no hay dones más grandes o más pequeños, ningún don es más o menos importante que otro.
  • Los dones son para edificar y fortalecer a la Novia de Cristo, no para causar divisiones, o como sucedía en la iglesia de Corinto para crear «Niveles Espirituales«
  • El Espíritu Santo los da como Él quiere. Nosotros no lo manipulamos para que nos de una capacidad en especial (sin embargo, como en toda amistad, podemos pedirlos… Pero es Él quien los da como quiere).

Cada creyente tiene un rol especial diseñado por Dios. Es emocionante y toda una aventura descubrir nuestros dones y aprender a ponerlos al servicio de Dios. Al descubrir nuestros dones, que nuestra motivación siempre sea servir a Dios y a su pueblo!!

Encubrir un asunto es honroso para Dios; descubrirlo, es honroso para el rey.

Proverbios 25:2 RVC

Oro que a medida que estudiemos algunos dones, puedas ir descubriendo aquellos que el Señor ha puesto en ti, y disfrutes del proceso (que probablemente nos tome toda la vida) para irlos revelando!

¿Cómo ves a Dios en la Crisis?

Nos guste o no, nuestros papás juegan un rol sumamente importante a la hora de moldear nuestra identidad y carácter, y casi siempre proyectamos a nuestros papás en nuestra percepción de Dios.

¿Qué sientes emocionalmente cuando piensas en un papá? ¿tienes sentimientos de provisión, seguridad, amor y aprecio? o al contrario, ¿sientes algo doloroso e inestable? ¿La palabra trae consigo ansiedad, frustración o amargura?

Quiero compartirte 6 clases de papás disfuncionales, mencionados por J. Lee Grady en su libro «Las intrépidas hijas de la Biblia«:

  1. El Padre Ausente: un papá puede estar ausente por muchas razones, tal vez murió, tal vez dejó a tu mamá cuando naciste o en tus primeros años de vida, o tal vez trabajaba tanto que nunca estaba.
  2. El Padre Distante: es un papá que estaba físicamente, pero nunca pudiste conectarte con él, tal vez porque sin que lo supieras estaba deprimido, o por sus propias experiencias de vida no era capaz de demostrarte el amor que necesitabas, no te dijo «Te amo» mientras crecías.
  3. El Padre Crítico: aunque como hijos necesitamos disciplina, también necesitamos amor, estos papás generalmente imponen estricta disciplina sin una demostración tierna de amor y aceptación.
  4. El Padre Adicto: son papás que están batallando con alguna adicción, sus hijos no saben qué versión de su papá va a llegar cada día a la casa, un papá que juega y se ríe o un papá enojado con los ojos rojos e irritable.
  5. El Padre Abusivo: son papás que abusan de sus hijos, puede ser un abuso físico, verbal o sexual. Te sentías en peligro cada vez que estaban juntos.
  6. El Padre Pasivo: puede que esté en casa todo el tiempo, pero no ofrece consejo, dirección o corrección. Los niños se sienten protegidos al tener límites. Muchas veces los papás caen en esta conducta porque tienen enfermedades terminales o problemas emocionales.

¿Pudiste identificar a tu papá en alguna o varias de estas descripciones? No te las comparto para que te sientas triste, sino para que puedas identificar si estás viendo a Dios como ves a tu papá.

Mi papá fue ausente, expresarle mis necesidades era una perdida de tiempo, porque él no hacía nada por mi. Hoy en día, en medio del caos que estamos viviendo me di cuenta de que no quería orar porque en el fondo de mi corazón pensaba: «Expresarle mis necesidades a mi papá es por gusto, porque él no va a hacer nada para ayudarme«.

Quiero compartirte algo acerca de Dios:

  1. Si tu papá fue ausente, hoy Dios promete «Yo estaré contigo. No te fallaré ni te abandonaré.» (Josué 1:5), Él es «Nuestro refugio y nuestra fuerza, siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad.» (Salmos 45:1)
  2. Si tu papá fue distante, y no te mostró amor, Dios te dice «Yo te he amado, con un amor eterno. Con amor inagotable te acerqué a mí.» (Jeremías 31:3) y como el Padre del hijo pródigo está siempre dispuesto a recibirte con los brazos abiertos y abrazarte.
  3. Si tu papá fue crítico y duro, hoy te recuerdo «Mi Dios es muy tierno y bondadoso, no se enoja fácilmente, y es muy grande su amor. No nos reprende todo el tiempo ni nos guarda rencor para siempre.» (Salmos 103:8-9) Él no lleva un registro de todas tus faltas, siempre está dispuesto a perdonar y sobre todo a ayudarte.
  4. Si tu papá tuvo alguna adicción, recuerda que «Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.» (Hebreos 13:8) Él no va a cambiar, su amor por ti no va a variar de un día a otro, su HUMOR no es variable!
  5. Si tu papá fue abusivo, recuerda que Dios no abusa de las personas, no fue la voluntad de Dios que fueras abusado, y el Señor te dice “No tengas miedo, aquí estoy para ayudarte.» (Isaías 41:13)
  6. Si tu papá fue pasivo, y sentiste que no le importaba tu vida, Dios está dispuesto a intervenir, a disciplinar y a corregir. No tienes que ir por tu cuenta, el Señor te dice hoy «Llámame y te responderé» (Jeremías 33:3)

Hoy quiero invitarte a que podamos examinar nuestro corazón, y dejar que el Espíritu Santo pueda revelarnos si hay algo de nuestra relación con nuestro papá terrenal que estamos proyectando en nuestro Padre Celestial, y que seamos intencionales para ir en contra de lo que puede ser que estemos haciendo de forma inconsciente.

En lo personal, me siento retada a llevar mis necesidades al Padre, no como si estoy contándole como estoy, sino pidiendo lo que necesito y esperando una respuesta de amor de su parte ❤️

Bienaventurados los que padecen Persecución

Dios bendice a los que son perseguidos por hacer lo correcto, porque el reino del cielo les pertenece.”

‭‭Mateo‬ ‭5:10‬ ‭NTV‬‬

La primera bienaventuranza decía «Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.» La última bienaventuranza cierra un círculo, al igual que la primera, la recompensa es que el reino del cielo les pertenece, y al igual que la primera, es contra intuitiva, así como no creemos que los pobres son dichosos, dudo que pienses que las personas que están siendo perseguidas son dichosas…

La persecución puede considerarse una bendición porque nos permite sentir lo que Jesús sintió, y aunque Jesús no está justificando la persecución que se desata al seguirlo, pero sí nos ofrece una recompensa en el cielo. La persecución comienza en el momento que decidimos seguir a Cristo, y se intensifica a medida que buscamos ser más como él. El mundo busca que aceptemos el pecado, que comprometamos nuestras creencias y llamemos a eso buscar la «paz», si no lo hacemos, entonces somos retrógrados, cuadrados, intolerantes.

«¡Ay de ustedes, que llaman bueno a lo malo, y malo a lo bueno; que convierten la luz en oscuridad, y la oscuridad en luz; que convierten lo amargo en dulce, y lo dulce en amargo!»

Isaías 5:20 (DHH)

Sin embargo Jesús busca de nosotros:

  • Un corazón humilde, capaz de reconocer nuestra pobreza y necesidad de Dios.
  • Un corazón capaz de humillarse al reconocer su condición y recibir el consuelo que sólo el Espíritu Santo puede traer.
  • Un corazón manso, que entrega su fuerza al Padre.
  • Un corazón que busca la justicia, pero que sabe que ésta sólo viene de Dios.
  • Un corazón que ama, lleno de misericordia hacia los demás.
  • Un corazón puro, que conlleva a una vida en pureza.
  • Un corazón que ama lo suficiente para buscar la reconciliación entre Dios y las personas.

Si pudiera resumir en las bienaventuranzas, diría que en ellas, Jesús nos invita a desarrollar un corazón que AMA.

«Tener amor es saber soportar; es ser bondadoso; es no tener envidia, ni ser presumido, ni orgulloso, ni grosero, ni egoísta; es no enojarse ni guardar rencor; es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. Tener amor es sufrirlo todo, creerlo todo, esperarlo todo, soportarlo todo.«

1 Corintios 13:4-6 (DHH)

Necesitamos desarrollar nuestro carácter, comprometernos a amar a Cristo por sobre todas las cosas, y dejar que ese amor por Él nos ayude a amar al mundo alrededor de nosotros. Amar no significa perder tu esencia, amar no significa comprometer tus valores, amar no significa ser permisivos, amar significa seguir a Cristo.

¡Que manera de Jesús de terminar con las bienaventuranzas!

Bienaventurados serán ustedes cuando por mi causa los insulten y persigan, y mientan y digan contra ustedes toda clase de mal. Gócense y alégrense, porque en los cielos ya tienen ustedes un gran galardón; pues así persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes.

Mateo 5:11-12 (RVC)

Enfoquemos nuestra mirada en Jesús, busquemos desarrollar el corazón y el carácter de un discípulo de Cristo, imitemos su ejemplo, y no tengamos miedo de enfrentar resistencia, no tengamos miedo de ser insultados, perseguidos o difamados por nuestras creencias, pero sobre todo amemos a las personas a pesar de la forma en que ellos nos traten a nosotros.

Quienes no conocen a Cristo pueden actuar con odio, pero nosotros como seguidores de Cristo estamos llamados a amar. Te invito a que puedas seguir a Cristo, y obedecer lo que nos está pidiendo que desarrollemos a través de cada bienaventuranza.

Puedes leer cada una aquí:

Bienaventurados los Pacificadores

Dios bendice a los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios.

‭‭Mateo‬ ‭5:9 ‭NTV‬‬

Los pacificadores no son los que viven en paz, sino los que procuran la paz. Esta bienaventuranza sigue a «los de limpio corazón» y en la bienaventuranza anterior (puedes leerla aquí) hablábamos de la importancia de la vida en pureza para gozar de una relación íntima con Dios. No es posible que nosotros procuremos la paz sin esta relación con Dios.

El diablo es quien busca siempre causar conflicto y división, y Dios ama la reconciliación, y ahora a través de sus hijos, como lo hizo a través de Jesús, desea hacer paz.

«Y todo esto es un regalo de Dios, quien nos trajo de vuelta a sí mismo por medio de Cristo. Y Dios nos ha dado la tarea de reconciliar a la gente con él

2 Corintios 5:18 (NTV)

El contraste con ser pacificadores es buscar nosotros vivir en paz sin importar qué está pasando alrededor, y aquí creo que está la diferencia entre ser condescendientes, tolerantes al pecado del mundo con tal de mantener nuestra paz y no meternos con nadie. No se trata de buscar el conflicto y usar la confrontación para dividir, ni de evitar los desacuerdos, es procurar la paz entre las personas alrededor de nosotros. ¡Que el Espíritu Santo nos de sabiduría y discernimiento para saber cómo lograrlo!

La recompensa de los pacificadores es ser reconocidos como verdaderos hijos de Dios. Como hijos, compartimos la pasión de Dios por la paz y reconciliación, y buscamos derribar los muros entre la gente.

Romanos 12:9-21 nos habla muy bien de cómo podemos cultivar esta bienaventuranza en nuestra vida, nos invita a hacer lo posible para vivir en paz con otros, y nos invita a no dejar que el mal nos venza, sino que venzamos nosotros el mal haciendo el bien.

No finjan amar a los demás; ámenlos de verdad. Aborrezcan lo malo. Aférrense a lo bueno. Ámense unos a otros con un afecto genuino y deléitense al honrarse mutuamente. No sean nunca perezosos, más bien trabajen con esmero y sirvan al Señor con entusiasmo. Alégrense por la esperanza segura que tenemos. Tengan paciencia en las dificultades y sigan orando. Estén listos para ayudar a los hijos de Dios cuando pasen necesidad. Estén siempre dispuestos a brindar hospitalidad. Bendigan a quienes los persiguen. No los maldigan, sino pídanle a Dios en oración que los bendiga. Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran. Vivan en armonía unos con otros. No sean tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no piensen que lo saben todo! Nunca devuelvan a nadie mal por mal. Compórtense de tal manera que todo el mundo vea que ustedes son personas honradas. Hagan todo lo posible por vivir en paz con todos. Queridos amigos, nunca tomen venganza. Dejen que se encargue la justa ira de Dios. Pues dicen las Escrituras:
«Yo tomaré venganza; yo les pagaré lo que se merecen», dice el Señor.
En cambio,
«Si tus enemigos tienen hambre, dales de comer. Si tienen sed, dales de beber. Al hacer eso, amontonarás carbones encendidos de vergüenza sobre su cabeza». No dejen que el mal los venza, más bien venzan el mal haciendo el bien.

Romanos 12:9-21 (NTV)

¿Cómo puedes procurar la paz en tu familia? ¿Cómo puedes procurar la paz en tu lugar de trabajo? ¿Hay algún área en tu vida en la que exista mucha división? ¿Cuál es tu respuesta cuando alguien/algo está causando división?