Cómo ver a los demás a través de los ojos de Dios

Hoy vamos a estar estudiando un poco el libro de Jeremías, y vamos a aprender cómo podemos aprender a ver a las personas al rededor de nosotros como Dios las ve, y cómo eso puede hacer una gran diferencia en nuestro trato a los demás.

Contexto de Jeremías:

  • El libro fue escrito por el profeta Jeremías, quien fue llamado por Dios para ser Su portavoz en una época de crisis en el reino de Judá. 
  • Jeremías profetizó durante más de 40 años, un período que incluyó el reinado de varios reyes y el devastador exilio de Babilonia, cuando los babilonios destruyeron Jerusalén. Jeremías vivió en Jerusalén y fue testigo de la caída y destrucción de su ciudad.
  • El mensaje de Jeremías es dual: por un lado, advirtió sobre el juicio venidero debido a la desobediencia y la idolatría, y por otro, ofreció esperanza de redención y restauración.
  • Dios prometió un nuevo pacto, en el que escribiría Su ley en los corazones de Su pueblo (Jeremías 31:31-34), una profecía que apunta al amor y al perdón de Dios y que, en el Nuevo Testamento, se cumple en Jesús.
  • El libro de Jeremías nos llama a una fe genuina y a vivir con integridad.
  • Nos enseña a ser resilientes en medio de la adversidad
  • Nos recuerda el amor y la misericordia de Dios. A pesar del juicio, Dios no abandonó a Su pueblo. Prometió un nuevo comienzo. Jeremías nos muestra que, aunque enfrentemos las consecuencias de nuestros errores, Dios siempre está dispuesto a perdonar y a darnos una nueva oportunidad.

Leer Jeremías con el propósito de conocer a Dios más profundamente puede transformar nuestra vida y ayudarnos a ser una luz en un mundo necesitado de esperanza. Es por eso que hoy vamos a aprender de Jeremías 3 elementos acerca de la compasión, que vemos a Jeremías poner en práctica a lo largo de su ministerio

1. La compasión es ver a las personas como Dios las ve

En el libro de Jeremías, el profeta constantemente llora y se lamenta por su pueblo.

«Por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo estoy quebrantado; estoy de duelo; el asombro se ha apoderado de mí. ¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico? ¿Por qué, pues, no se ha restablecido la salud de la hija de mi pueblo?» 
Jeremías 8:21-22

Jeremías estaba profundamente afectado por el dolor y el alejamiento de su pueblo. Él no solo veía sus fallas, sino que los veía con compasión, con el deseo de que volvieran a Dios.

La compasión comienza cuando, en lugar de ver las fallas de los demás, le pedimos a Dios que nos ayude a verlos como Él los ve.

Creo que necesitamos comenzar a orar cada día y pedirle a Dios que abra nuestros ojos para ver a los demás con compasión. Tal vez alguien en tu familia, en el trabajo o en la calle esté pasando por algo difícil, pero sus errores te han impedido ver su necesidad. Haz una pausa, y pídele a Dios que te muestre cómo amarlos como Él los ama.

2. La compasión nos impulsa a actuar en amor

Jeremías no solo sentía tristeza por su pueblo; su compasión lo impulsaba a actuar. Aunque sabía que muchas veces no lo escucharían, Jeremías obedeció a Dios y continuó profetizando y rogando para que su pueblo volviera a Él. Su amor era tan genuino que estaba dispuesto a seguir sirviendo, aun sin garantías de que vería los resultados.

Esto me hace pensar en cómo, a veces, sentimos compasión por alguien, pero nos detenemos ahí. Decimos: ‘Pobre, qué difícil’, y seguimos con nuestras vidas. Pero la compasión verdadera nos impulsa a actuar en amor. Y quizás no siempre veremos los resultados de inmediato, pero cuando actuamos movidos por el amor de Dios, Él puede hacer cosas extraordinarias.

Tal vez alguien al rededor de ti necesita que lo escuches, o un acto de bondad. Haz que tu compasión se traduzca en una acción concreta esta semana. Puede ser un mensaje de ánimo, una visita o incluso ofrecer ayuda en algo práctico.

3. La compasión también significa orar por los demás

Algo que me impacta de Jeremías es cómo intercedía por su pueblo. Aun cuando ellos no respondían a su mensaje, Jeremías oraba y lloraba delante de Dios por ellos.

A veces, la compasión más profunda se da en nuestros momentos de oración, intercediendo por aquellos que están lejos de Dios o que están pasando por tiempos difíciles.

Jeremías nos recuerda que una de las formas más poderosas de amar a los demás es a través de la oración. Orar por alguien es decirle a Dios: «Me importan sus vidas, y quiero verlos restaurados.»

A veces nos puede parecer que “solo orar” no hace ninguna diferencia, pero no sabemos lo que sucede en el mundo espiritual con cada una de nuestras oraciones. Nuestra labor es simplemente tener fe, saber que Dios nos escucha y que Él está en control.

Dedica tiempo cada día esta semana para orar específicamente por ellos. Tal vez sea un amigo que se ha alejado de Dios, alguien en tu familia que está pasando por un momento difícil o simplemente alguien cercano a ti por quien quieres estar orando. Pídele a Dios que trabaje en sus corazones y que los acerque a Él.


«Hoy hemos visto cómo Jeremías, a pesar de todas las dificultades, reflejó el amor y la compasión de Dios por su pueblo. La compasión nos lleva a ver a los demás como Dios los ve, a actuar en amor, y a interceder por ellos en oración. Y quiero invitarte a que esta semana pongas en práctica la compasión. Que cada acto de bondad, cada oración, sea un reflejo de cómo Dios ama y busca a cada uno de nosotros. Porque así como Él mostró compasión por su pueblo, también la tiene para con nosotros.

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¿Cómo ves a Dios en la Crisis?

Nos guste o no, nuestros papás juegan un rol sumamente importante a la hora de moldear nuestra identidad y carácter, y casi siempre proyectamos a nuestros papás en nuestra percepción de Dios.

¿Qué sientes emocionalmente cuando piensas en un papá? ¿tienes sentimientos de provisión, seguridad, amor y aprecio? o al contrario, ¿sientes algo doloroso e inestable? ¿La palabra trae consigo ansiedad, frustración o amargura?

Quiero compartirte 6 clases de papás disfuncionales, mencionados por J. Lee Grady en su libro «Las intrépidas hijas de la Biblia«:

  1. El Padre Ausente: un papá puede estar ausente por muchas razones, tal vez murió, tal vez dejó a tu mamá cuando naciste o en tus primeros años de vida, o tal vez trabajaba tanto que nunca estaba.
  2. El Padre Distante: es un papá que estaba físicamente, pero nunca pudiste conectarte con él, tal vez porque sin que lo supieras estaba deprimido, o por sus propias experiencias de vida no era capaz de demostrarte el amor que necesitabas, no te dijo «Te amo» mientras crecías.
  3. El Padre Crítico: aunque como hijos necesitamos disciplina, también necesitamos amor, estos papás generalmente imponen estricta disciplina sin una demostración tierna de amor y aceptación.
  4. El Padre Adicto: son papás que están batallando con alguna adicción, sus hijos no saben qué versión de su papá va a llegar cada día a la casa, un papá que juega y se ríe o un papá enojado con los ojos rojos e irritable.
  5. El Padre Abusivo: son papás que abusan de sus hijos, puede ser un abuso físico, verbal o sexual. Te sentías en peligro cada vez que estaban juntos.
  6. El Padre Pasivo: puede que esté en casa todo el tiempo, pero no ofrece consejo, dirección o corrección. Los niños se sienten protegidos al tener límites. Muchas veces los papás caen en esta conducta porque tienen enfermedades terminales o problemas emocionales.

¿Pudiste identificar a tu papá en alguna o varias de estas descripciones? No te las comparto para que te sientas triste, sino para que puedas identificar si estás viendo a Dios como ves a tu papá.

Mi papá fue ausente, expresarle mis necesidades era una perdida de tiempo, porque él no hacía nada por mi. Hoy en día, en medio del caos que estamos viviendo me di cuenta de que no quería orar porque en el fondo de mi corazón pensaba: «Expresarle mis necesidades a mi papá es por gusto, porque él no va a hacer nada para ayudarme«.

Quiero compartirte algo acerca de Dios:

  1. Si tu papá fue ausente, hoy Dios promete «Yo estaré contigo. No te fallaré ni te abandonaré.» (Josué 1:5), Él es «Nuestro refugio y nuestra fuerza, siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad.» (Salmos 45:1)
  2. Si tu papá fue distante, y no te mostró amor, Dios te dice «Yo te he amado, con un amor eterno. Con amor inagotable te acerqué a mí.» (Jeremías 31:3) y como el Padre del hijo pródigo está siempre dispuesto a recibirte con los brazos abiertos y abrazarte.
  3. Si tu papá fue crítico y duro, hoy te recuerdo «Mi Dios es muy tierno y bondadoso, no se enoja fácilmente, y es muy grande su amor. No nos reprende todo el tiempo ni nos guarda rencor para siempre.» (Salmos 103:8-9) Él no lleva un registro de todas tus faltas, siempre está dispuesto a perdonar y sobre todo a ayudarte.
  4. Si tu papá tuvo alguna adicción, recuerda que «Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.» (Hebreos 13:8) Él no va a cambiar, su amor por ti no va a variar de un día a otro, su HUMOR no es variable!
  5. Si tu papá fue abusivo, recuerda que Dios no abusa de las personas, no fue la voluntad de Dios que fueras abusado, y el Señor te dice “No tengas miedo, aquí estoy para ayudarte.» (Isaías 41:13)
  6. Si tu papá fue pasivo, y sentiste que no le importaba tu vida, Dios está dispuesto a intervenir, a disciplinar y a corregir. No tienes que ir por tu cuenta, el Señor te dice hoy «Llámame y te responderé» (Jeremías 33:3)

Hoy quiero invitarte a que podamos examinar nuestro corazón, y dejar que el Espíritu Santo pueda revelarnos si hay algo de nuestra relación con nuestro papá terrenal que estamos proyectando en nuestro Padre Celestial, y que seamos intencionales para ir en contra de lo que puede ser que estemos haciendo de forma inconsciente.

En lo personal, me siento retada a llevar mis necesidades al Padre, no como si estoy contándole como estoy, sino pidiendo lo que necesito y esperando una respuesta de amor de su parte ❤️

Busca a tu «Jonatán»

Hoy en la mañana mientras hacía una de mis tareas comencé a leer sobre la amistad de David y Jonatán, esto llamó mi atención:

Jonatán fue a buscar a David y lo animó a que permaneciera firme en su fe en Dios. «No tengas miedo —le aseguró Jonatán—, ¡mi padre nunca te encontrará! Tú vas a ser el rey de Israel, y yo voy a estar a tu lado, como mi padre bien lo sabe». Luego los dos renovaron su pacto solemne delante del Señor. (1 Samuel 23:16-18)

Mientras leía esto, una de mis mejores amigas mandó un mensaje en un grupo que tenemos, ella declaraba que íbamos a tener un buen día y nos escribió un pequeño recordatorio que definitivamente era de parte de Dios a mi vida. Después de esto salí a reunirme con mis amigas del grupo pequeño.

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Hoy en el grupo comenzamos platicando y compartiendo cómo habíamos estado en esta última semana y después hicimos declaraciones sobre cada una de nosotras. Cuando fue mi turno, mis amigas declararon cosas increíbles sobre mi vida, me hicieron sentir amada y pude ver como Dios me hablaba a través de cada una de ellas. Las declaraciones fueron cosas muy puntuales, sobre todo cosas que Dios había dicho de mi, pero las había estado dudando en los últimos días…

Siempre me ha gustado ser «independiente», creo que soy un poco introvertida y muchas veces prefiero estar sola, pero hoy pude ver la importancia de ser parte de una comunidad, de tener amigos y de ser transparente con estos amigos. Ellos son las personas fuera de tu familia que te van a ayudar cuando lo necesites, si tienes amigos que aman y escuchan a Dios, ellos te van a recordar las promesas de Dios a tu vida, y muchas veces te van a ayudar a recuperar el ánimo y a permanecer en medio de los momentos difíciles.

Busca amigos como Jonatán!! Amigos con los que seas tú mismo, amigos que amen a Dios, que sepan lo que Dios dice de ti, y puedan verte según lo que Dios ha dicho, que te recuerden quien eres y que dejes que hablen a tu vida (lo que no estoy diciendo: corre a contale toda tu vida privada a todo el mundo, lo que quiero decir es: elegí algunos amigos que sean más cercanos, a quienes les des más acceso a tu vida, amigos en quienes podas confiar, con quienes podas celebrar las cosas buenas pero que también te ayuden y estén contigo en los momentos difíciles). 

Así como Jonatán fue parte importante de la formación de David, hay amigos en tu vida que pueden ser piezas clave para lo que Dios quiere hacer contigo!


El perfume y el incienso alegran el corazón;
la dulzura de la amistad fortalece el ánimo.
(Proverbios 27:9)

Escuchar a Dios

comunicacion
La calidad de cualquier relación está determinada por la calidad de la comunicación que se tiene, y cualquier relación en donde no hay una comunicación continua es una relación que va en declive, es decir, que está muriendo. 

Esto aplica también con nuestra relación con Dios, la comunicación es de dos vías, tú hablas pero también escuchas.

Hablar con Dios es muy fácil, realmente sólo tienes que hablar y Él te va a escuchar… Por otro lado, escuchar a Dios nos puede parecer un poco difícil, pero es importante que sepas que Dios te quiere hablar y que lo escuches.

¿Alguna vez le has pedido a Dios que te hable? y aún más importante, ¿estás tratando de escucharlo?

holaDios te puede hablar de muchas maneras, a través de la Biblia, en sueños, con visiones, a través de personas, etc. ¡Y tú puedes pedirle que te ayude a escucharlo! Pero tienes que ser intencional, y dedicar un tiempo para hacerlo, exactamente como lo harías con un amigo.

Hoy quiero retarte a tener una conversación con Dios, en la cual tú le hables pero también lo escuches. Aparta un tiempo, lleva tu Biblia y habla con Dios.

Si no sabes cómo hacerlo te sugiero comenzar por dale gracias por ser bueno y por todas las cosas que te permite disfrutar, después habla sobre las cosas que te preocupan y pídele que te hable y te ayude a escucharlo. Finalmente guarda silencio y espera. Puede ser que Dios traiga recuerdos a tu mente, pensamientos o alguna cita bíblica. Personalmente nunca he escuchado a Dios con la voz de ultratumba que antes pensaba que tenía, es muy raro (no imposible) que Dios hable de forma audible. También puedes leer algunos versículos de la Biblia, lo importante es que le pidas a Dios que sea Él quien te ayude y te dirija.

Señor, te pido por cada persona que está leyendo este post, te pido que lo ayudes a escucharte y puedas darle las respuestas y la paz que necesita, en el nombre de Jesús, amén. 

De vuelta al origen…

post itsDios tiene una forma especial y muy linda de tratar conmigo y hace unas semanas me comenzó a recordar varias cosas que hacía antes, cosas que había dejado de hacer. Una de ellas fue escribir en post its, cuando comencé a leer la Biblia siempre tenía mis post its y escribía en ellos los versículos que me gustaban o a través de los cuales Dios me había hablado y los pegaba en mi closet para verlos cada vez que lo abría. Cada vez que leía los post its, veía el amor de Dios por mi impreso en cada versículo, palabra y promesa, y obviamente eso de alguna forma me enamoraba más de Él.

El fin de semana decidí leer el libro de Juan y lo primero que hice fue juntar mi Biblia, post its, lapiceros y marcadores. Esta semana recibí 2 post its, el primero estaba en el retrovisor de mi carro cuando salí de la universidad, y el segundo me lo mandaron anoche en la iglesia. El primero decía «Have a nice day, love you» y el segundo tenía un versículo.

post it

Esto es lo relevante de cada post it: el primero me recordó un proceso fuerte y doloroso que tuve que pasar hace un poco menos de 3 años, porque la amistad de la persona que escribió el post it es uno de los frutos que surgieron a través de ese proceso. El segundo fue el primer versículo que Dios me dio, fue a través de un sueño tan real que cuando me desperté y le conté a mi mamá, le explicaba que no estaba segura si había pasado de verdad o sólo había sido un sueño.

Yo digo que este versículo es un Salmo loco porque es una promesa tan grande que da un poco de miedo creedal! En otro post it tengo escrita  una frase de Steven Furtick que un amigo me dijo hace algunos meses, y dice «If you’re not daring to believe God for the impossible, you may be sleeping through some of the best parts of your Christian Life.» Así que creo en la promesa de ese Salmo, y creo que es para mi.

Con el primer post it Dios me recordó que ha estado conmigo en los procesos difíciles, con el segundo me recordó que Él no se olvida de sus promesas, aunque yo las llegue a olvidar. Finalmente Dios me confirmó a través de los dos post its que Él me sigue hablando hoy, y usó los mismos post its con los que comencé a enamorarme de Él.

Hoy quisiera invitarte a pensar, ¿Qué hacías cuando estabas comenzando a conocer a Dios? ¿Qué hacías cuando comenzaste a enamorarte de Él? ¿Cuánto tiempo dedicabas para buscarlo, leer la Biblia u orar? ¿Lo seguís haciendo?

Listos para enamorarnos.

engagedLa mayor parte de las mujeres tenemos definidas muchas cualidades sobre el hombre «perfecto». Compartiendo con muchas amigas de distintas edades he escuchado hasta las cualidades más chistosas. Desde la estatura, hasta la clase de profesión que debería de tener. Queremos que sea un hombre de Dios, correcto, detallista, e integro; que sus ojos sean sinceros, que nos haga reír, etc…

Todo esto es normal y está bien, pero desde hace algunos días no he podido dejar de pensar en algo. Queremos encontrar a esta persona íntegra y correcta, pero ¿Qué es lo que nosotros tendríamos para ofrecerle?

Siempre pensamos en lo que esperamos de las demás personas, pero muy pocas veces hemos pensado en lo que nosotros le ofrecemos a los demás. Sin importar si es a un amigo, o a la persona con la que queremos casarnos. Buscamos honestidad en las personas, pero no procuramos ser honestos con los demás. Queremos encontrar a alguien que nos ame, pero nosotros hemos descuidado nuestros corazones, no somos capaces de amar a otros de forma genuina y sin condiciones. Me atrevo a decir que parte de la razón es porque no hemos dejado que Dios nos ame y nos enseñe lo que es amar realmente, además no hemos aprendido a vernos a través de los ojos de Dios.

Vivimos demandando todo el tiempo, esperando que todos hagan de todo para hacernos felices. No tenemos mucho para ofrecer porque no invertimos en nosotros mismos, no invertimos en nuestro corazón, no invertimos en nuestro espíritu, sólo tenemos un montón de deseos esperando desesperadamente que alguien los satisfaga. Ese hombre o mujer que estás buscando también está buscando a alguien especial.

sweet

Está bien saber lo que queremos, pero el reto es que en lugar de seguir demandando podamos comenzar a buscar ser mejores versiones de nosotros mismos. Pero no sólo por los demás, sino para ser todo lo que Dios nos ha diseñado a ser. Recibamos el amor de Dios primero, entremos en una relación con Él, aprendamos a amar (comenzando por Dios, luego a nosotros mismos, y finalmente a los demás) y esperemos a que en el momento adecuado podamos encontrar y amar a la persona que Dios ponga a nuestro lado.