Buscando el Oro…

No ha habido otro hombre en toda la historia de este mundo como Jesús, durante su vida él fue tan humano como nosotros, sometido a tentaciones como lo somos todos hoy, Jesús no sólo vino a salvarnos, también vino a enseñarnos cómo vivir, siendo humanos imperfectos.

Pablo sabía la importancia de imitar a Jesús, sabía que la vida de Jesús agradaba a Dios, por lo que él decidió seguir sus pasos, y tratar de vivir como Jesús. Incluso escribió en una de sus cartas esto:

Y ustedes deberían imitarme a mí, así como yo imito a Cristo. (1 Corintios 11:1)

Lo que más me llama la atención de Jesús es que durante su vida fue un experto en juntarse con personas «malas» es decir, con pecadores, cobradores de impuestos, prostitutas, toda persona que en aquel tiempo era considerada despreciable podía acercarse a Jesús, y él los trataba bien.

¿Por qué? Como humanos nosotros tendemos a ver a los demás y etiquetarlos con los errores que han cometido, es tan fácil ver a alguien que estuvo con muchos hombres y etiquetarla como «prostituta«, a alguien que mintió lo etiquetamos como «tramposo«, y así, tenemos etiquetas para todos. Pero Jesús no hizo eso, Jesús veía el valor de las personas, él no veía la suciedad al rededor de la pieza de oro, ¡veía el oro! El no estaba pensando en que la prostituta era una prostituta, pensaba que esa mujer era una creación del Padre, amada y de gran valor para Dios. Sin embargo, después de estar con Jesús ¡Las personas cambiaban! Las personas no cambian por que alguien les diga que están equivocadas, cambian cuando alguien las ama como son, y deciden por ellas mismas ser diferentes, mejores.

¿Cuántas veces hemos juzgado y etiquetado a otros por sus errores? ¿Cuántas veces nos han etiquetado a nosotros por nuestros errores?

Te reto hoy a que sigas el ejemplo de Jesús, y comiences a buscar el oro en las personas, deja de ver sus errores, en su lugar pon especial atención a las cualidades de esa persona que la hacen valiosa, las habilidades que la hacen única, las cosas especiales que admiras de esa persona. Te aseguro que tu trato con esas personas va a cambiar, vas a disfrutar a esas personas, y sobre todo, vas a amarlas y por lo tanto vas a agradar a Dios.

amistad

Buenas y malas decisiones…

largeTodas nuestras decisiones son parte de quienes somos hoy, hayan sido buenas o malas. Puedo decir que algunas malas decisiones me han hecho más fuerte, y me han traído gran aprendizaje, pero también me han traído dolor innecesario. A lo que voy con estas buenas y malas decisiones es que no importa lo que hayamos decidido antes, debemos recordar que nuestras decisiones pasadas no determinan nuestras decisiones futuras, los pasos que dimos en el pasado no tienen por qué determinar los que vamos a dar en el futuro.

Cada vez que pienso en estas decisiones, automáticamente pienso en la parábola del hijo pródigo de Lucas 15, la historia nos cuenta de un joven que decide irse de su casa, le dice a su papá que le de el dinero que le corresponde como herencia, su papá se lo da, y el joven junta todo lo que tiene y se va. Como era de esperarse el joven malgasta TODO lo que tenía, aunque no lo parezca, esto también fue una decisión, después decide comenzar a trabajar, pero había hambruna en toda el área y pronto se ve muriendo de hambre.

Entonces recapacitó y se dijo: «¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, mientras yo estoy aquí muriéndome de hambre! Volveré a mi padre y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco que me llames hijo; trátame como a uno de tus jornaleros». Inmediatamente se puso en camino para volver a casa de su padre. (Lucas 15:17-20)

El joven pudo decidir morir de hambre, que hubiera sido su final si su futuro estuviera determinado por su pasado, pero como no es así, él puede decidir volver a casa, y lo hace, lo más sorprendente es la reacción de su padre:

Aún estaba lejos, cuando su padre lo vio y, profundamente conmovido, salió corriendo a su encuentro, lo estrechó entre sus brazos y lo besó.El hijo empezó a decir: «Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco que me llames hijo». Pero el padre ordenó a sus criados: «¡Rápido! Traed las mejores ropas y vestidlo, ponedle un anillo en el dedo y calzado en los pies. Luego sacad el ternero cebado, matadlo y hagamos fiesta celebrando un banquete. Porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y lo hemos encontrado». Y comenzaron a hacer fiesta. (Lucas 15 20-24)

Dios hace lo mismo con nosotros, hoy te invito a que sin importar las decisiones malas que hayas tomado antes, estas a tiempo de decidir volver a casa, así como este padre celebró y festejó cuando su hijo volvió a casa, Dios va a celebrar que tú te re-encuentres con Él. Tu destino no es morir siendo infeliz, tu destino es volver a tu padre celestial, quien te ama y cambia tu ropa sucia, y en su lugar te viste con ropa limpia, te da dignidad, limpia y sana tus heridas.

Lo que tanto envidiaba…

ImagenEl corazón de un buen papá siempre se siente intranquilo cuando uno de sus hijos está triste, hay papás que hacen cualquier cosa con tal de ver a sus hijos sonreír cuando están tristes, mi papá no fue uno de esos, ni siquiera estuvo presente en las cosas relevantes de mi vida, sin embargo siempre he estado expuesta a ese tipo de papás, si no veía al papá de alguno de mis amigos, veía tantos papás amorosos y ejemplares en mis caricaturas favoritas, en anuncios de televisión o en películas.

Siempre tuve un poco de envidia de esos niños, que cuando estaban tristes tenían un papá capaz de cualquier cosa por verlos sonreír, y HOY me di cuenta que yo siempre he tenido uno así. Dios es como ese papá «modelo» que algunos parecen tener (aunque ningún padre es realmente perfecto) y otros tanto deseamos, cuando estamos tristes, cuando algo carga nuestro corazón Dios está a nuestro lado, intranquilo, viendo nuestra angustia o nuestra tristeza, tratando de hacernos sonreír con tantas cosas, y tantas maneras distintas, que a veces no nos damos cuenta.

¿Ejemplos? cuando estamos tristes y recibimos una buena noticia, o alguien nos regala algo que nos gusta mucho (como nuestro dulce favorito), cuando alguien nos invita a hacer algo que realmente deseábamos hacer pero no podíamos, o cuando personas a nuestro al rededor tienen gestos amables con nosotros (sí, eso también viene de Dios, quien pone la acción en las personas), de repente en un día triste vemos un paisaje precioso también es un regalo de Dios. No es que Dios no trate de hacernos sonreír, es que muchas veces no queremos levantar la cara y verlo a Él y sus regalos.

Hoy te reto a que cuando estés triste comiences a ver al rededor, y cuando notes algo, le agradezcas a Dios por ser ese papá que con amor envía regalos y detalles a sus hijos. No importa cómo fue tu papá, Dios es el mejor papá del mundo, y quiere ser TU PAPÁ.

¡Creo que ya me perdí!

ImagenTodos hemos leído o escuchado la parábola de la moneda perdida:

8»O supongamos que una mujer tiene diez monedas de plata y pierde una. ¿No encenderá una lámpara y barrerá toda la casa y buscará con cuidado hasta que la encuentre? 9Y, cuando la encuentre, llamará a sus amigos y vecinos y les dirá: “¡Alégrense conmigo porque encontré mi moneda perdida!”. 10De la misma manera, hay alegría en presencia de los ángeles de Dios cuando un solo pecador se arrepiente».

Pero, ¿qué trataba de decirnos Jesús? 

¿Sabías que muchas veces nosotros somos como esa monedita que se perdió? Quienes hemos recibido a Jesús como nuestro Salvador, y además hemos recibido al Espíritu Santo vivimos en la casa del señor, como estas monedas, que son parte del activo de la mujer de la parábola, pero muchas veces nos perdemos en tanto qué hacer, trabajando, estudiando, criando hijos, ¡incluso sirviendo al Señor! Nos desconectamos de Dios, y estamos dentro de su casa, sin embargo no somos útiles, pues no estamos en sus manos.

¿De qué te sirve una moneda que está perdida debajo del colchón del sofá? Es tuya, es parte de tus activos, pero ¿Qué puedes hacer con ella? ¡NADA!

Todos nos hemos desconectado de Dios algunas veces, lo importante es darnos cuenta y volver a nuestro padre, presentarnos delante de Él, confesar que nos perdimos, pero que queremos volver a Él. Pero tenemos esperanza, ya que aunque estamos perdidos ¡Dios nos busca! Porque sabe que somos suyos, porque tenemos un inmenso VALOR para Él, nadie busca algo sin importancia. Esto no es para avergonzarnos, ya que nos ha pasado a todos, incluso puedo decir que le ha sucedido a pastores, evangelistas, profetas…

Alejados de Dios nada podemos hacer (Juan 15:5), Dios jamás rechaza a sus hijos, cuando vuelven con un corazón arrepentido y quebrantado (Salmos 51:17) ¡Volvamos al Padre! No nos perdamos dentro de la casa, estando tan cerca de Él. 

Le pido a Dios que si leíste esto y sientes que te perdiste, puedas volver hoy a tu Padre, y ser un instrumento útil en SUS manos, que el Dios todopoderoso cumpla todos los propósitos que tiene para tu vida, pero sobre todo te llene de pies a cabeza con su amor.

Un recordatorio

Esta canción es para decirle a Dios que en sus brazos llenos de amor nos encontramos seguros, Él nos ve, nos conoce y sobre todo nos ama. «Through and through» en español significa completamente, en cada aspecto, me gusta mucho esta canción porque me recuerda que todo lo que soy y todo lo que hago es visto por Dios, pero aún así me ama, ama cada parte de mi, cada aspecto de mi, mi temperamento, mis habilidades, e incluso mis debilidades.

«Hazme oír cada mañana acerca de tu amor inagotable, porque en ti confío. Muéstrame por dónde debo andar, porque a ti me entrego.» Salmo 143:8

Through and through es una canción de Will Reagan y United Pursuit Band, del album Endless Years.

«Yo ya no estoy tan seguro…»

dudasDudas… Todos hemos dudado en algún momento ¿no? sobre todo cuando comenzamos a vivir conflictos, adversidades, cuando todo parece ir mal y estamos perdiendo la esperanza y la fe. El mismo Juan el Bautista dudó…

¡Sí! el hombre que le dijo a Jesús «Yo soy el que necesita que tú me bautices» (Mateo 3:14) reconociendo así quién era Jesús, y además según el evangelio de Juan, Juan el Bautista exclamó al ver a Jesús caminando hacia él «¡Miren! ¡El cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!» (Juan 1:29). Por una parte yo pienso, ¿Cómo este hombre estaba tan seguro entonces, y días después, el mismo hombre que estuvo lleno de fe tenía tantas dudas?

Juan, que estaba en la cárcel, oyó hablar de los hechos de Cristo y le envió unos discípulos suyos para que le preguntaran:

— ¿Eres tú el que tenía que venir, o debemos esperar a otro? (Mateo 11:2-3)
Religiosamente, yo lo juzgaría por haber perdido la fe, pero debo admitir que si fuera YO quien está en la cárcel, a punto de ser decapitada, también habría dudado.
Pero, lo que quiero decir con todo esto es que a veces vamos a dudar, en cualquier área de nuestra vida, sobre nuestras decisiones familiares, novios, incluso sobre un matrimonio, relaciones amistosas, nuestro trabajo, nuestra carrera, inclusive podemos dudar sobre nuestro ministerio. Es completamente normal, eso no hace que Dios nos deje de amar, o que perdamos las promesas que Dios nos ha hecho por dudar…
Al sentir esas dudas, al sentir que nos ahogamos en problemas, al sentir que probablemente nada valga la pena, o que todo fue un error (porque te digo, es posible que llegues a pensar que no escuchaste bien la voz de Dios, y elegiste el camino equivocado), lo más importante es apartar un momento, detenerte y volver a Dios, preguntarle qué hacer, algunas cosas no van a ser como queremos, no creo que Juan quisiera morir, pero debemos tener FE en la respuesta de Dios, sin importar si esa enfermedad será sanada o no, si ese problema económico va a durar un poco más o va a terminar hoy, si tu relación se va a restaurar o no (me refiero a noviazgo), sin importar lo que suceda, debemos aprender a tener Fe en que lo que Dios dijo se va a cumplir, en que todo lo que Él hace va a obrar para nuestro bien al final, aunque HOY no lo entendamos.
No se trata de pensamiento positivo, no se trata de ser optimistas, se trata de saber quién está en control, se trata de tener Fe en el Dios de milagros, capaz de crear TODO donde no hay NADA.
Tu Fe es la que va a mover el corazón de Dios, él no resiste un espíritu quebrantado, si ya no sabes que hacer y las dudas te están consumiendo te invito a buscar hoy a Dios, él tiene una respuesta para ese problema que estas enfrentando, no temas pedirle ayuda, él te está esperando con los brazos abiertos, sin importar quien seas tu para el mundo (el ladrón, el mentiroso, el tramposo…) para Dios tú eres el hijo que él ama profundamente, y eso no lo determinaron tus acciones, lo determinó Jesús en la cruz, y eso es algo que ni tú ni nadie puede cambiar.