Un viaje inesperado…

ImagenMe gusta mucho leer, pero no suelo leer novelas o historias por motivos personales, pero de vez en cuando elijo un libro diferente a los que leo normalmente. Esta vez leí uno que se llama «El matadragones que tenía el corazón pesaroso» de Marcia Grad Powers y no puedo dejar de recomendarlo.

Estos 19 capítulos me llevaron junto al protagonista «Duke» en un viaje inesperado. Primero me identifiqué con Duke cuando todo lo que hace comienza a salir mal, y nada es «como debería de ser» su corazón comienza a sentirse pesado y comienza a fatigarse por la presión de lo que debería de ser y lo que es en realidad. Pero todo lo malo que le ocurrió terminó siendo bueno, porque comenzó el viaje por el Sendero de la Serenidad.

El Sabio que lo ayuda a curarse es una representación de Dios (a mi parecer), cuando lo conoce le dice una de mis frases favoritas del libro «¿Usted cree que merecía la pena pasar por todo eso sólo para encontrarle a usted?» es gracioso, a veces tenemos que tocar fondo para darnos cuenta de nuestra gran necesidad de Dios.

Más adelante se le es asignado un acompañante que lo va a cuidar y guiar a través del sendero, quien desde mi punto de vista representa al Espíritu Santo, su nombre es Maxine. A lo largo del viaje pasa por distintos lugares, aprende que sus errores y fracasos han sido sus mejores maestros, que sus pensamientos controlan en gran parte lo que siente, y la siguiente formula:

Adversidad + Creencia = Consecuencia

La adversidad no la elegimos nosotros, pero sí podemos controlar nuestra visión y nuestros pensamientos acerca de lo sucedido (creencias), y esto resulta en una consecuencia (cómo nos vamos a sentir y qué acciones vamos a tomar). Duke tiene que aprender también a discutir consigo mismo y buscar la lógica para controlar los pensamientos retorcidos que lo van destruyendo poco a poco. Durante todo este viaje, como en nuestra vida, el principal enemigo de Duke es él mismo y su egoísmo.

Este viaje le ayuda a buscar la serenidad para aceptar todas las cosas que no puede cambiar, el coraje para cambiar lo que puede cambiar y la sabiduría para conocer la diferencia.

Cuando Duke tiene que dar el último salto de fe para regresar a casa, tiene miedo de hacerlo y Maxine le dice una frase que me gustó mucho, le dijo, «Cuando uno hace todo lo que puede y no es suficiente, poner la situación en manos de algo más poderoso que tú mismo (Dios) puede marcar la diferencia.»

Este libro es definitivamente uno de los que yo más le recomendaría a alguien que le gusta leer, e incluso a alguien que NO le gusta o tiene problemas para hacerlo. Es una historia que te emociona y te envuelve, que te lleva en un viaje y que al terminar de leerla al igual que en Duke, también hay un cambio en ti. Al final Duke se da cuenta de que sus problemas siguen siendo los mismos y nada ha cambiado, sin embargo todo es diferente porque ÉL es diferente.

Un Momento de Impacto

ImagenManasés era hijo del rey Ezequías, un rey que agradó a Dios, la historia de Ezequías es fascinante, fue un hombre fuerte, valiente pero sobre todo que dependía de Dios; pero hoy quiero enfocarme en Manasés. Mencioné a su papá porque con un «ejemplo» tan admirable, Manasés fue rebelde e hizo todo lo que era desagradable ante los ojos de Dios. Yo fui como Manasés.

Manasés tenía 12 años cuando subió al trono, adoró a otros dioses, reconstruyó altares, practicó hechicería y adivinación, hizo imágenes y las puso en el templo del Señor y asesinó gente inocente, todas estas cosas provocaron el enojo del Señor. Probablemente tú y yo no hayamos hecho muchas de estas cosas, pero sí hemos hecho cosas que no le han sido agradables a Dios (al menos yo sí). Que nuestros papás amen y obedezcan a Dios no significa que nosotros también lo hagamos, yo amaba a Dios «a mi manera» y era obediente sólo cuando me convenía. Entonces vino el impacto.

El Señor le habló a Manasés y al pueblo pero no hicieron caso, entonces el Señor permitió que los Asirios tomaran a Manasés como prisionero, lo sujetaron con cadenas y le pusieron un aro en la nariz, esto era la humillación máxima a la que podía ser sometido un gobernante. En 2 Crónicas 33:12 dice «Cuando estaba sumido en profunda angustia, Manasés buscó al Señor su Dios y se humilló con sinceridad ante el Dios de sus antepasados.» (NTV)

El momento de impacto siempre es distinto, a veces es un momento de extrema vergüenza y humillación, a veces es un momento de culpa, otras veces es un momento de honra (sí, algunas veces cuando el Señor nos dice cuánto nos ama el impacto en nuestra vida es TAN GRANDE que no podemos seguir siendo iguales).

Imagen

A pesar de que el impacto siempre es diferente, la respuesta del Señor siempre es igual: «Cuando oró, el Señor lo escuchó y se conmovió por su petición.» Después de esto, el Señor hizo que Manasés volviera a Jersualén y siguiera reinando, y Manasés se dio cuenta de que el Señor es el único Dios (V.13). A partir de este momento de impacto, la vida de Manasés cambió, quitó a los dioses ajenos, derribó los altares que había construido y restauró el altar del Señor. Manasés fue un hombre que cometió muchos errores, pero también un hombre en el que vemos claramente la gracia de Dios. El Señor perdona todos nuestros pecados cuando lo buscamos con un corazón sincero y arrepentido, y no sólo nos perdona sino además nos ayuda a cambiar. Si no has tenido un momento de impacto, espero que esta historia sea de impacto para tu vida, como lo fue para la mía y que como Manasés puedas ir con el Señor, como dijo David: con un espíritu quebrantado, porque el Señor no rechaza un corazón arrepentido y quebrantado (Salmo 51:17)

Dile a Dios hoy como una vez le dijo el rey David «Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu fiel dentro de mi.» (Sal.51:10) pídele a ÉL que te tome de la mano y te ayude a corregir los errores que has cometido y a encontrar el camino que Él tiene para tu vida

**La historia de Manasés puede encontrarse en 2 Reyes 21 y en 2 Crónicas 33. 

¿Pasado o Presente?

«Verdad o Revelación» tumblr_lj3bxich9v1qbfnb8o1_500_large

Ayer estaba leyendo cuando encontré estos dos términos; en palabras de Tommy Tenney «la verdad es donde Dios ha estado, mientras la revelación es donde Dios está.» ¿Cómo así? cuando leemos la Biblia, sabemos que es verdad, cuando buscamos datos históricos comprobamos que lo que dice es cierto, y cuando buscamos la verdad es como buscar huellas de Dios, para saber dónde estuvo, por dónde pasó, su peso en la historia, etc.

Ahora la Revelación es distinta, cuando leemos la Biblia y entendemos algo que no está escrito textualmente es una revelación, es el Espíritu Santo hablando, para que haya revelación Dios debe estar presente para que esto suceda. Los milagros son verdades en un contexto histórico, pero si suceden en el presente, son revelaciones del poder de Dios.

Las multitudes se conforman con conocer la verdad, pero para los verdaderos buscadores de Dios la verdad no es suficiente, saber dónde estuvo Dios es bueno pero no basta, los verdaderos buscadores quieren saber donde está ¡Aquí y ahora! ¡Quieren conocerlo en persona!

La mayor parte de la iglesia gasta mucho tiempo y energía en debatir dónde ha estado Dios, y es cierto, es útil. Quien busca la presencia de Dios se emociona cuando descubre una verdad, y es muy útil para ver el poder de Dios, pero lo que esta persona realmente busca es tener verdades actuales. 

Con la verdad y la revelación pasa algo interesante, nosotros no podemos alcanzar a Dios hoy para tener una revelación, o conocerlo, es humanamente imposible. Es como un niño de 5 años persiguiendo a un adulto, sin embargo cuando el adulto es conmovido por el amor del niño, se deja atrapar. Esto sucede con Dios, nos deja seguir sus huellas (a través de verdades) para que podamos alcanzarlo y compartir con Él (tener revelación).

Quiero inquietarte con esta pregunta: ¿Estás conforme con verdades empolvadas del pasado o estas buscando revelaciones presentes y personales para conocer a Dios? ¿Estás buscando su PRESENCIA, o sólo quieres saber quién es? 

Si buscas SU Presencia necesitas revelación, relación e intimidad. Si sólo quieres saber quién es Dios, sigue desempolvando verdades y testimonios del pasado.

*La revelación está ligada a la verdad, necesitamos saber la verdad y seguir esas huellas para conocerlo. La revelación es ir más allá de la verdad, pero la verdad es el punto de partida. 

En mi ansiedad…

Desde que tenía 14 comencé a tener algunos problemas con la ansiedad, algunas malas decisiones que tomé empeoraron el problema en lugar de solucionarlo. Ayer después de almuerzo iba en el carro y sentí que Dios me dijo «¿Te diste cuenta de lo que acabas de hacer?» al principio no lo entendí pero después me hizo ver la forma en que había comido.

Puse un tweet después de eso que decía «Mi nivel de ansiedad es evidente a la hora de comer.»

Algunas veces por la ansiedad no quiero comer, pero en otras comienzo a comer, aún sin hambre. Lo que quiero resaltar es que yo no me había dado cuenta que tenía un pequeño ataque de ansiedad, hasta que el Señor me hizo ver una de las reacciones que eso estaba provocando en mi comportamiento.

Hoy recibí una palabra que decía «Deposita en mí tu ansiedad: No teman porque Yo no los dejaré ni los abandonaré, ni los dejaré sin ayuda. Vuelvan sus ojos de nuevo y pongan su fe en Mí. Dice el Señor y se levantarán y Yo seré su fuerza.»

Para terminar, el Señor me llevó a escuchar esta canción, y me recordó que por su amor Él lo dispone todo para mi bien, y que venga lo que venga, yo puedo confiar en Él. Mi ansiedad vino por una puerta que se abrió que podría ser una gran bendición, y que deseo que lo sea, ahora reconozco que si esa puerta se abrió para mi, el Señor está en control; la ansiedad no siempre viene por problemas, pero sea lo que sea lo que te esté causando ansiedad recuerda:

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4: 6-7)

Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. (1 Pedro 5:7)

Es importante detectar cuando algo nos causa ansiedad, porque no siempre el obvio, y debemos de dejar de preocuparnos y confiar en Dios.

Mi Primera Vez…

ImagenLa vida está llena de primeras veces, muchas de las cosas que hacemos hoy en día nos dieron miedo la primera vez. Por ejemplo, la primera vez que manejamos el carro solos (no sé ustedes pero yo estaba muy nerviosa), la primera vez que fuimos al colegio, la primera vez que nos subimos a una bicicleta sin las llantitas de atrás, la primera vez que tuvimos que confesarle una travesura a nuestros papás, la primera vez que se nos cayó un diente, etc. 

El caminar con Dios también está lleno de primeras veces, como la primera vez que alguien oró por nosotros, la primera vez que vimos a alguien hablar en lenguas o ser sanado por el poder del Espíritu Santo. Ayer tuve una primera vez muy especial, fue la primera vez que dirigí a alguien en una oración para recibir a Jesús.

Después de esta primera vez tan especial tuve otra primera vez casi igual de especial, mi primera vez orando por alguien en público fuera de la iglesia. Lo que quiero dejar en tu corazón al leer esto no es que yo oré por alguien fuera de la iglesia sino lo que descubrí con ese ejercicio:

  • La mayoría de las personas se sorprenden muchísimo cuando les preguntas «¿Puedo orar por ti?» algunas te piden que repitas la pregunta, otras se ponen rojas, otras saltan del susto y la mayoría te ven con ojos de angustia.
  • La segunda cosa que descubrí es que TODAS las personas que aceptan que ores por ellas tienen una petición especial. Ya sea por la salud de alguien, por sus trabajos, o por fe, ¡Las respuestas son infinitas!
  • Otra cosa importante es que tú puedes sentir que tu oración fue muy pequeña, o que no pasó nada «extraordinario» a veces, pero para la mayoría de las personas esa oración dejó una marca. Muchas personas no lo dicen, pero a través esa pequeña pregunta «¿puedo orar por ti?» las personas escuchan a Dios diciendo «tú me importas, y estoy pendiente de tu vida».

Hoy te animo a ser intencional y buscar dar pasos en fe, ¡Buscar esas primeras veces! A medida que ores por otros tu corazón se va haciendo sensible a sus necesidades, y eso te ayuda a salir del egoísmo de pensar sólo en ti y en tus problemas.

Hay alguien en tu circulo de amigos o en los lugares que frecuentas que necesita desesperadamente que alguien como tú sea valiente y ore por él/ella. La vida espiritual de alguien allá afuera depende de que un sólo valiente se atreva a dejar el miedo por un lado y se deje usar por Dios para impactar las vidas de los demás, ¿Vas a ser tú?

Imagen

La oración de una persona buena es muy poderosa, porque Dios la escucha. (Santiago 5:16)

El Amor es activo, no pasivo

amorLeyendo encontré esta frase, «El amor es activo, no pasivo» en un libro de Chris Overstreet, y me llamó mucho la atención.

Lo activo es diligente, dinámico, enérgico, en el diccionario dice «que obra o tiene facultad de obrar». Por otro lado lo pasivo es indiferente, desinteresado, neutral, despreocupado, según el diccionario es «que recibe una acción en la que no interviene». Después de leer estas definiciones creo que muchas veces nuestro amor es pasivo.

Decimos «Te amo» o «Te quiero» sin embargo eso no significa nada si no hacemos algo para demostrarlo. Jesús nunca les dijo a sus discípulos o a las personas antes de sanarlas que los amaba, sin embargo estoy segura de que cualquiera que conoció a Jesús y compartió con Él sintió su amor.

En Juan 3:16 dice «tanto AMÓ Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.» Dios no sólo nos dijo que nos amaba,  para dejarnos alejados de Él; Dios hizo algo para mostrar su amor, dio a Jesús, quien se volvió como un puente entre el Padre y nosotros, para restablecer la relación con nosotros, que fue interrumpida por el pecado. Dar es un verbo, el amor siempre va acompañado de un verbo.

¿De qué sirve que alguien te diga que te ama si no está contigo cuando lo necesitas? Podemos decir que amamos sin amar, pero no podemos amar a alguien sin tener acciones que demuestren ese amor que sentimos por esa persona especial.

En la Biblia se nos dan dos instrucciones: Amar a Dios con todo nuestro corazón, ser y mente, y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22:34-40).

acciones

¿Cómo podemos amar a Dios? Hay miles de formas de amar a Dios, algunas de ellas son: siendo obedientes, confiando en Él, reconociendo que lo necesitamos, viviendo para Él, y muchas más.

¿Cómo podemos amar a los demás? También hay miles, por ejemplo orando por ellos, siendo serviciales, incluso con sólo sonreír y ser amables con los extraños estamos amándolos, y lo mas sorprendente, al amar a los demás también estamos amando a Dios.

Hoy te reto a pensar en formas creativas en las que puedas mostrarle a Dios que lo amas, y a hacer 10 cosas para amar a las personas a tu alrededor.